CUANDO LA VERDAD SE IMPONE!!.

02 MAYO 2012 CARTA NOTARIAL A JUAN CARLOS TAFUR DIRECTOR DEL DIARIO 16.

22 MAYO 2012 CARTA NOTARIAL A NICOLAS LUCAR DIRECTOR DEL PROGRAMA "PUNTO FINAL" CANAL 2.

jueves, 13 de febrero de 2014

No Podemos ser País del Primer Mundo Con un Gobierno del Tercer Mundo

Se dice que hay tres clases de libros: los que hay que consultar una vez, los que merecen una lectura en la vida y los que hay que tener para siempre. En este último grupo se encuentra la obra magnifica “Porque fracasan los países” de los economistas Daron Acemoglu y James Robinson. Con sus fascinantes quince capítulos, pletóricos de ejemplos históricos y abundantes análisis de actualidad, los autores finalmente nos demuestran que no es el clima, la geografía o la altura los que hacen la diferencia entre países ricos y pobres, sino sus instituciones políticas.

Debemos fortalecerlas instituciones (F.Fukuyama) 

Ellas (según los autores) son de dos tipos: inclusivas y extractivas. Las primeras, tanto políticas como económicas, son aquellas que permiten una participación plural y de las que una mayoría se beneficia; las otras, las extractivas son aquellas en que el poder y la riqueza se encuentran en unas pocas manos y no se deja a la mayoría beneficiarse de ellas.

La importancia del libro, reconocida por prestigiosos economistas como Joseph Stiglitz y Thomas Friedman, nos incentivó a releerlo una y otra vez, y nos ayudó a entender el peligro que se cierne sobre nuestro país con el debilitamiento y degradación de las instituciones políticas. Y lo hemos venido expresando hace varios meses, por lo que nos complace que recientemente otros respetables analistas como Fernando Rospigliosi en su columna de “El Comercio” del 12 de enero, se hayan complacido con esta lectura.

Acemoglu y Robinson 

Conocedores de nuestra realidad, Acemoglu y Robinson analizan el gobierno de Fujimori  y su aliado Montesinos, para decir por extensión que los regímenes autoritarios usualmente tratan de controlar los medios de comunicación. Cualquier parecido con la actual realidad, no es pura coincidencia. Basta leer el “Plan de la Gran Transformación”, mamotreto que aún inspira añoranzas en Ollanta Humala.

En Octubre del 2010, la Cámara de Comercio  de Lima, invitó al célebre politólogo  y economista norteamericano de origen japonés Francis Fukuyama, autor de otro interesante libro  “El fin de la historia y el último hombre”. En la V Cumbre de Comercio Exterior nos dijo básicamente  tres conceptos: debemos diversificar nuestras exportaciones, desarrollar el capital humano a través de la Educación y finalmente una frase para reflexionar: “Me parece una ilusión que se quiera ser país del primer mundo con un Gobierno del Tercer Mundo”, haciendo referencia puntual   a las instituciones políticas que lo sostienen, coincidiendo con Acemoglu y Robinson en la importancia de fortalecerlas  y no debilitarlas, como irreflexivamente se viene haciendo.

Una de esas instituciones y tal vez de  las más importantes en una democracia son los partidos políticos, organizaciones a las que Maurice Duverger (“Los partidos políticos”) les confiere el rol de representatividad e intermediación,  pues expresan los intereses y objetivos de diversas fuerzas sociales, teniendo como objetivo la conquista del poder o la participación en su ejercicio. Es por ello que cada día deben ser más fuertes (en el sentido institucional) y deben preocuparse en cumplir el rol que le asigna la democracia.

Nueva Ley de Partidos Políticos

Debido a que no lo están haciendo, es que el presidente del Jurado Nacional de Elecciones Dr. Francisco Távara Córdova afirmó en noviembre del año pasado, que presentará próximamente ante el Congreso de la República una iniciativa legislativa para la aprobación de una nueva Ley de Partidos Políticos, la misma que “pretende fortalecerlos como instancias de intermediación entre los ciudadanos y el poder público”, característica que a todas luces han ido perdiendo. Situación que a decir de Acemoglu y Fukuyama, explican el fracaso de los países. Puede crecer la economia, pero no se convertirá en desarrollo con este lastre.

Y es que los “partidos políticos” en el país le han sacado impunemente la vuelta a la Ley de Partidos Políticos vigente. Távara sostiene que una nueva ley fortalecerá la democracia interna de estas organizaciones, obligaría al funcionamiento permanente de los comités partidarios y aseguraría el financiamiento de los partidos con fondos públicos.

 En el Gobierno de Toledo

Todo lo cual ya está contemplado en la Ley Nº 28094, la misma que fue promulgada el 31 de Octubre del 2003 por el presidente Toledo. En su artículo 2 (Fines y Objetivos de los partidos políticos) se señala con meridiana claridad algunos aspectos:

PRIMERO: Representar la voluntad de los ciudadanos y canalizar la opinión pública. Fin que no se cumple, pues cada día viven más alejados de la población, a la que deberían representar. Sino veamos en que terminó la “repartija” que se urdió en el congreso.

SEGUNDO: Contribuir a la educación y participación política de la población, con el objeto de forjar una cultura cívica y democrática, que permita formar ciudadanos capacitados para asumir funciones públicas. Esta es probablemente la mayor claudicación. Ningún partido tiene vocación pedagógica y la prueba que no han formado ciudadanos para asumir funciones públicas, son los impresentables que han llegado al Congreso de la República.

TERCERO: Contribuir a la Gobernabilidad del país. Dado que la lucha por el poder o participar en su ejercicio, les da la doble oportunidad de colaborar en el éxito de la gestión gubernamental, lo que han hecho  es boicotearla por intereses mezquinos. Es claro que si la “clase política” asumiera la responsabilidad de cumplir con la ley, tendríamos las “instituciones eficaces e inclusivas” que exhortan a tener Acemoglu y Robinson.

Instituciones fantasmales

Pero hay más, la ley exige el funcionamiento permanente de los comités partidarios, los que le dan vida a estas organizaciones que han devenido en instituciones fantasmales que solo existen en la voz de sus dirigentes en la capital. Prueba de ello es que las autoridades regionales y locales no pertenecen (en su gran mayoría) a ningún “partido político”. Y así será en las próximas elecciones de este año.

El título V  (Democracia Interna) establece diversas responsabilidades que en este aspecto deben observar las organizaciones que se precien de ser “partidos políticos”. Y dada la importancia de estas dentro de un régimen democrático, lo mínimo que deberíamos esperar de ellas, es que fueran fieles practicantes de la democracia interna. La elección a dedo en presencia de unos cuantos sumisos, de la Sra. Nadine Heredia  como presidenta del “Partido” Nacionalista, no es sino la representación  repetitiva del caudillismo y el poder dictatorial de sus dirigencias. ¿Qué democracia exigen para afuera, si hacia adentro reina la más retrógrada dictadura? 

En cuanto al financiamiento, son anecdóticos los aportes ilegales que recibió Alejandro Toledo y el desvió  de ellos a las cuentas de su sobrino. O los que por encima del monto permitido por ley recibió Luis Castañeda de su frustrada candidata  a vicepresidenta.

Antropofagia política 

Con todos estos breves ejemplos queremos finalizar enfáticamente que la conducta de los hombres no se modifica por decreto. Es probable que sea necesario perfeccionar la Ley Nº 28094; pero creemos que mientras no cambie la “clase política”, ninguna ley (por muy inspirada que sea) podrá dotar al país de instituciones políticas sólidas. Mientras la antropofagia política  sea el recurso más utilizado  para ganar elecciones, seremos una nación camino al fracaso.

El país está crispado, dividido, irreconciliado por iniciativa del imperito Presidente que tenemos, pero a ello han contribuido diligentemente y por intereses políticos, todas las organizaciones. Fue de espanto  la interpelación al Ministro de Defensa. Dice nuestro editorial que se están cosechando las tempestades, que sembraron con vientos los funcionarios del Gobierno.

Es hora de reflexionar. Que no sea esta una nueva oportunidad perdida, como nos pasó por los mismos motivos,  con las bonanzas del guano, el salitre, el caucho, la anchoveta y el petróleo. Leamos más a Acemoglu, Robinson y Fukuyama. Recordemos las sugerencias de James Porter, en vez de estar pensando en mesianismos y continuismos reeleccionistas. Pensemos en el país que dejaremos a nuestros hijos, tal vez el amor paternal haga el milagro de construir el futuro con grandeza y desprendimiento.

lunes, 20 de enero de 2014

¿Y si nos Unimos ante La Haya?

El infausto episodio de la guerra que Chile e Inglaterra  nos plantearon en 1879 por el guano y el salitre, encontró al país no solo en la bancarrota fiscal por la corrupción total de la clase política, sino en un enfrentamiento político estéril, en el que los intereses particulares, estuvieron por encima del interés nacional, como lo escribe Fernando Silva Santisteban: "la guerra con Chile es la experiencia más dolorosa que ha sufrido el Perú en su vida republicana. En ella se pusieron de manifiesto nuestros más grandes defectos y contradicciones nacionales. La increíble ceguera de los gobernantes, que envueltos en sus preocupaciones egoístas por mantenerse en el poder, no pudieron o no quisieron comprender la situación real del país".

 

La terminación de la primera campaña terrestre a fines de noviembre de 1879, nos produjo la pérdida del departamento de Tarapacá, nuestra principal fuente de riqueza. Y junto con esta debacle, el debilitamiento total de nuestras fuerzas.

Gesto reprobable

El 28 de Noviembre  de ese año, el presidente Prado llegó a Lima, y en gesto reprobable, decidió dirigir personalmente en Europa la adquisición de material bélico,  dejando el país a merced de las ambiciones golpistas de Piérola, quien en la madrugada  del 22 de Diciembre se apoderó de la plaza del Callao, a la que luego se adhirió Lima al día siguiente, haciéndose investir como "Jefe Supremo de la Republica"  Increíblemente, todos estos sucesos políticos, se estaban produciendo en la capital de un país que estaba en guerra, y esta la tenía casi perdida.

Piérola, en un acto de vanidad y ensoberbecido por el poder, decidió enfrentarse  no solo a los chilenos, sino también a Prado, a La Puerta, a La Cotera, a los civilistas y a todos los que condenaban las luchas internas, en momentos en que ardía la guerra exterior, como describe descarnadamente Jorge Basadre ("Historia de la República del Perú", tomo V, pág. 2403).

"Aquel que olvida su historia, está condenado a repetirla", dice una vieja sentencia. Nosotros, por no haber aprendido las lecciones que ella nos ha dado, hemos repetido circunstancias infaustas. Creemos que ha llegado el momento, en el que con madurez y tino, superemos esta nefasta actitud.

Los peruanos no dudamos

Inexorablemente, el 27 de Enero del 2014, se conocerá el fallo de la Corte Internacional de Justicia  de La Haya, por la demanda que ante este organismo de la ONU hemos presentado,  reclamando que Chile nos devuelva una gran extensión marítima que ilegal y antihistóricamente posee.

Los peruanos no dudamos de la justeza de nuestra posición. Y confiamos en que dicho fallo nos sea favorable. Lo que no es seguro, es que Chile acepte cumplir en su totalidad el fallo emitido por esa Corte. A pesar de declaraciones poco precisas de que si lo hará, discursos militares altisonantes  las han puesto en duda. Más, si Colombia se ha negado a hacer  lo mismo en su diferendo con Nicaragua, sin que ningún Organismo Internacional (incluido la ONU) se haya pronunciado con la energía que debiera.

Y que se sepa, este país no ha sido declarado "paria internacional" como lo sostienen nuestros diplomáticos que le sucede, a quien no acate las sentencias de La Haya. Su economía sigue en franco crecimiento, sus exportaciones no han sufrido menoscabo y el apoyo de los EEUU,  se mantiene incólume. ¿Hasta cuándo?

¿Quiénes son los nuestros?

Decía Talleyrand, destacado sacerdote, político y diplomático francés, que las guerras necesitan aliados, tanto como el cumplimiento de los tratados que les ponen fin. Lo de La Haya no es una guerra (expresión violenta del conflicto) pero sí la compulsa de dos voluntades que se disputan un espacio de interés. Una dialéctica que requiere el apoyo de amigos poderosos. Colombia lo tiene en los EEUU. ¿Quiénes son los nuestros?

Pero además, un diferendo de trascendental importancia, como el que hemos planteado, requiere que el país se encuentre cohesionado. En el que todos los peruanos hayamos depuesto nuestros intereses personales y estén primando los sagrados intereses de la Nación.

Lastimosamente, nos encontramos en una situación parecida, a la que antecedió la infausta guerra de 1879. Todas las fuerzas políticas se encuentran enfrentadas entre sí. El afán de perpetuarse en el poder, ha inspirado el enfrentamiento del gobierno con todos sus supuestos "enemigos", y para hacerlo con eficacia, se especula que habría acudido a los consejos del mas siniestro personaje: Montesinos, el mismo que apoyó, conspiró y alentó las ansias de poder de otro gobernante: Alberto Fujimori, quien incluso modificó la Constitución cediendo a sus afanes reeleccionistas.

Sumiendo al país en una  grave crisis de credibilidad, han sucumbido las instituciones que la sostienen (los tres poderes del Estado) en su más baja y preocupante aceptación. A lo que debemos añadir, el enfrentamiento fratricida entre ellos. Debilitándolo todo.

Irresponsable desatención 

Mientras tanto, como en la guerra de 1879, el frente externo no nos merece la más mínima atención. Desoyendo los consejos  del Gran Mariscal Castilla, nuestras Fuerzas Armadas se encuentran en inferiores condiciones que las de los vecinos. Una irresponsable desatención  a las demandas de su equipamiento, nos han colocado en una situación  inefectiva respecto a la disuasión. Los gobiernos que se sucedieron desde el 2000, las "castigaron" por su apoyo a Fujimori, desoyendo sus demandas para poder cumplir su rol constitucional.  

Así nos encontrará el fallo de La Haya. Casi en las mismas condiciones de 1879. Es por eso que, superando la confusión, el caos y el encono deseo hacer un llamado a la serenidad y la reflexión, el mismo que en ningún caso quiere decir que dejemos de investigar lo que haya que investigar y sancionar a quien deba ser sancionado.

Lo que sugiero es hacer un alto en nuestros enconos. Que la firmeza con que empuñemos el bisturí para extirpar la corrupción, sea para superar el mal, no para  ensañarse con la víctima. Luchas de este tipo en otras naciones, no han provocado fisuras, como está sucediendo en el nuestro. 

Invocación

Para que esto se materialice, invoco al ciudadano presidente Ollanta Humala, a distanciarse totalmente de los afanes reeleccionistas de él y su entorno. Estoy seguro que esta sabia decisión, lo hará encontrar los caminos para un fructífero dialogo nacional.

Le hará comprender que la oposición política es necesaria e imprescindible en una democracia y no son el "enemigo" al que hay debilitar o anular, pensando en la próxima contienda electoral, a la que no tiene ningún derecho en participar.

En suma, necesitamos un Estadista, el mismo que como decía Winston Churchill piense en el futuro del país y no en las próximas elecciones.

El fallo de La Haya no debe sorprendernos en estas condiciones. Que las lecciones del pasado, sirvan para no repetir los errores. Ese es nuestro sincero deseo. No olvidemos nuestro lema: "Firme y Feliz, por la Unión"

lunes, 9 de diciembre de 2013

¿Y si la Inclusión Comienza Potenciando las Mype’s?

Después de muchas discusiones estériles, dos verdades han quedado plenamente demostradas: que los Programas Sociales no solucionan el problema de la pobreza y que por definición de ella, solo la creación de empleo digno y bien remunerado, es la herramienta  más eficaz para reducirla.

 

especto a los Programas Sociales, incluso algunos funcionarios del Gobierno, han expresado lo que el Banco Mundial ha venido repitiendo: ellos solo se enfocan a paliar algunos efectos de la pobreza, tales como la desnutrición y los problemas de salud. Pero, a su vez, crean dependencia (léase también enajenación) tal como lo ha descrito con lucidez la Sra. Pilar Nores. Sin embargo, estos Programas requieren que el Estado cuente con los recursos suficientes, los mismos que solo los proporciona el crecimiento económico. Primero hay que crecer, para después distribuir. Esta es la ecuación correcta, no al revés.

Lo sano, lo racional, es que la inclusión social no se entienda como la incorporación cada vez mayor de ciudadanos a estos programas (como viene sucediendo) sino exactamente al revés. Como consecuencia de la generación de empleo, el número de asistidos por el Estado, debe ser cada día menor. Así funciona la lógica social. El problema es que la visión distorsionada del Gobierno, no le permite extender las bondades del crecimiento económico a través del empleo y lo ha hecho más bien a través del asistencialismo. Y este es un grave problema. No siempre vamos a crecer a tasas aceptables. Ninguna economía del planeta, a lo largo de la historia, lo ha podido lograr. Cuando nos hallemos en crisis, ¿con qué recursos sostendremos los Programas Sociales que cada año incorporan a más peruanos?

Una respuesta ingeniosa

Pero, resulta que la solución respecto al empleo la tenemos en nuestras manos: las Mype's. Ellas nacieron espontáneamente en la década del ochenta del siglo pasado, como una respuesta ingeniosa de los más pobres, para poder sobrevivir. Ellas evitaron el "desborde popular" que describió con lucidez el sociólogo Matos Mar. Sin apoyo del Estado, crearon sus propias microempresas, pero lo hicieron al margen de la formalidad ya que sus códigos y compromisos económicos distaban de parecerse a los formalmente aceptados.

Comex Perú, difundió un informe sobre las pequeñas y microempresas el 15 de agosto del presente año, en el que con números grafica la importancia de estas organizaciones. Dice este gremio que las microempresas representan el 98.3% del total de empresas en el país; las pequeñas 1.5% y las medianas y grandes el 0.2%. Asombroso. Las Mype's aportan el 17.8% de la producción nacional, pero el 39% de ellas se ubican en Lima Metropolitana.

Crecimiento económico

Durante el 2012 aumentaron cerca de 138 mil negocios de este tipo en relación al 2011; pero en el periodo 2009-2012, el incremento fue de alrededor de 370 mil, lo que demuestra que el crecimiento económico, las está alentando.

Estos negocios emplean a casi 17.2 millones de personas, con lo que representan casi el 81% del empleo total en el país. Según Comex, el 83.2% de las Pyme's es informal y un 47.7% del total de sus trabajadores no recibe ningún tipo de remuneración, lo que se sustenta en que alrededor del 69.1% utiliza mano de obra familiar. Al año 2012 existen alrededor de 6.32 millones de Pyme's en el Perú.

¿Existe alguna duda respecto a que este sector es el que brinda más empleo a los peruanos? ¿Existe alguna duda respecto a la importancia productiva que tienen? ¿Existe alguna duda respecto a la prioridad que les debe dar al Estado para luchar eficazmente contra la pobreza?

Dosis de pragmatismo

Lastimosamente la falta de visión y carencia de una buena dosis de pragmatismo de todos los gobiernos desde 1980, ha dado origen a una serie de leyes, que lo único que han querido es formalizarlas para que paguen impuestos, sin ofrecerles los incentivos necesarios para pasar a la otra orilla. Lo que a su vez ha originado su mayor alejamiento. No es difícil imaginar que con el apoyo del Estado, cumpliendo el rol promotor que le señala la Constitución, este sector habría logrado reducir en forma efectiva la pobreza, disminuyendo la dependencia clientelista y su vulnerabilidad. Los programas sociales se habrían ido reduciendo paulatinamente y no creciendo como está sucediendo. Proceso nocivo del que se enorgullece el actual gobierno.

 

"Cuatro Patas De La Mesa"

1.- Mucho se ha escrito respecto a las Mype's (que es como se les conoce "oficialmente" ahora). Nosotros, como conocedores del problema al haber ocupado importantes puestos en su organización, hemos venido sosteniendo una ingeniosa solución de mediano plazo para potenciarlas (antes que formalizarlas, ya que esto caerá por su propio peso). Y, a ella, hemos denominado las "Cuatro Patas De La Mesa".

 2.- Darles capacitación gerencial, administrativa y de mercadeo. Para lo cual, bien puede motivarse a los estudiantes de administración del último año, de todas las Universidades del país. Los mismos que antes de graduarse deberían brindar sus servicios a la comunidad (remunerados por cierto) tal como sucede con los estudiantes de la salud. En este esfuerzo deberían empeñarse los gobiernos locales y regionales, haciendo efectivo lo que prescriben las leyes de gobiernos regionales y los de las municipalidades. La administración es una ciencia, y hay que estudiarla.

3.-Brindarles tecnología, para lo cual, los alumnos de todas las universidades que cursan estudios referidos a la producción pueden colaborar, en similares condiciones que el capítulo anterior. Los estudiantes de agronomía, podrían hacer mucho (por ejemplo) en el incremento de la productividad en el campo. Todo lo cual debe convertirse en una cruzada por el Perú, en la que todos los jóvenes, estarían comprometidos con su futuro. Hay millones de soles que la corrupción le roba a todos los peruanos. Un severo control y una buena dosis de trasparencia, los orientará a costear este ingenioso esfuerzo.

4.- Brindarles financiamiento a través de un Banco de las Mype's, tipo de los que existen en la India, los mismos que en pequeños montos y a bajísimas tasas de interés, alienten el crecimiento de estos negocios. Siendo requisito para acceder a ellos, haber asistido a las dos capacitaciones anteriores. Actualmente las Mype's, son víctimas de préstamos usureros, y así se les pretende formalizar para que paguen impuestos.

5.- Búsqueda de mercados en el Perú y el extranjero. Exigimos que el Estado (primer comprador del país) cumpla con la cuota de contrataciones con las Mype's que la ley manda. Durante dos años no exigirles que sean formales. Esto es pragmatismo, sensatez. Pero además, orientarlas y darles facilidades para exportar. Que las Embajadas sean convertidas en puntos de venta y que sus calificaciones estén directamente relacionadas a los productos peruanos que logren colocar donde se encuentran.

Esta no es una receta mágica. Requiere el compromiso pragmático del Gobierno. Varias leyes tendrán que darse y otras derogarse. Lo que no debe ser en ningún caso un obstáculo para alentar este importante sector del país, cuya importancia está demostrada por la realidad.

Decisiones importantes

Paralelamente a estas "Cuatro Patas de la Mesa" deben adoptarse dos decisiones importantes: la PRIMERA, postergar el inicio de la tributación tres años, hasta que se hayan consolidado más, luego de los cuales en forma gradual, ir exigiéndoles tributar; y SEGUNDO, apoyar decididamente la unificación de los gremios que se han formado en este sector, algunos de los cuales mantienen una pugna sorda que no les permite tener fuerza negociadora.

Para que este sueño se haga realidad, debemos vencer dos obstáculos: los intereses creados que existen para que estas millones de empresas sigan estancadas y la inercia del gobierno, al que anteojeras tradicionales, no le permiten ver exitosos esfuerzos ocurridos en la China e India, países en los que la realidad (no los paradigmas) fueron mandatorios.

Quiero reiterar finalmente la pregunta que hiciera líneas arriba: ¿Por qué desdeñar la oportunidad de luchar contra la pobreza en forma efectiva, desperdiciando las bondades de este sector que en este momento da empleo a 17.2 millones de peruanos?, ¿O es que el interés es tener más peruanos dependiendo del Estado, para no se sabe qué fines?

Somos ingeniosos

No será de la noche a la mañana que las Mype's logren crecer más y sanamente. Pero cada día, cada paso que demos en esa dirección, serán menos pobres los que haya en el país estirando la mano. Los peruanos somos ingeniosos. La situación actual de este sector así lo demuestra. Si solos han llegado donde han llegado, ¿Qué más no harían con el apoyo del Estado? De diversas maneras ya se hace con las grandes empresas. ¿Por qué no con ellos?

 

El futuro del país está en las manos callosas de los pequeños y microempresarios. Démosles la oportunidad. ¿Y si la inclusión comienza potenciando las Mype's? En esa gran cruzada nacional que propongo, estoy decidido a ser el primer soldado.

jueves, 14 de noviembre de 2013

No hay que Desdeñar la Soberanía Popular

"No Gobierno con las Encuestas" (Ollanta Humala)

Decía el escritor argentino Alberto Zinn, que cuando un político afirma que "hará lo que el pueblo le pida ya encontró la manera de domesticarlo", a lo que queremos agregar qué cuando lo ignora, aspira a ser autócrata. Ambos casos: "domesticación" y desdén, lo que demuestran es supina ignorancia respecto a la  soberanía popular.

Cuando el presidente Humala y su esposa disfrutaban, de una alta aprobación popular, se deshacían en agradecimientos a la población por la confianza depositada en ellos. Pero cuando estas cifras empezaron a descender hasta los niveles en que hoy se encuentran, tomaron la decisión de ignorarlas. "Yo no gobierno en base a las encuestas" ha dicho enfáticamente el ciudadano Presidente.

Obsesión por las encuestas

El Presidente y su obsesión por las encuestas (a contrapelo de lo que dice) lo han llevado a impulsar un diálogo nacional y ceder ante la presión de las calles para detener la "caída libre" de su aceptación popular.

Ni las "uvas están verdes", ni "yo no gobierno con las encuestas" son frases dichas con convicción. Solo demuestran malestar y desánimo.

Más bien las encuestas deberían servirles para recuperar lo que han perdido, en tanto tengan las sensatez de leerlas sin ojeriza. Por ejemplo, el presidente Humala debería observar que la población le reclama prioritariamente: cumplir con sus promesas de campaña: acabar con la inseguridad ciudadana y combatir eficazmente la corrupción.

Servidores de la voluntad popular

Aquel ciudadano que pretende incursionar en política, debiera conocer algunos fundamentos de su ejercicio. Uno de ellos (como anotamos al principio) es el de la soberanía popular, doctrina política que viene de Rousseau, quien afirma que el pueblo es una unidad de costumbres y hábitos de vida en común, cuyos integrantes acuerdan formar un Estado para gobernarse mejor en forma soberana. "El pueblo no debe nada a sus gobernantes, que son servidores, escribientes o mensajeros de la voluntad popular".

Razón por la cual dice McKeon ("Le Pouvior et le language du Pouvoir") que "el poder solo es legítimo cuando proviene del pueblo y se basa en su consentimiento".

Legitimación del poder

Si las encuestas son una forma de legitimación del poder (expresan su consentimiento), ¿Cómo ignorarlas?  Polin añade al respecto: "el Gobierno de los hombres solo es posible de forma duradera, cuando existe un acuerdo suficiente sobre lo que es o no es legítimo".

Es por ello que la Gobernabilidad (sinónimo de buen Gobierno) es definida por el Banco Mundial, como el ejercicio eficiente, eficaz y legítimo del poder y la autoridad para el logro de objetivos sociales y económicos.

La legitimidad es su más firme sustento. En tal sentido resulta irreflexivo gobernar prescindiendo de la legitimidad, condición que en forma exclusiva y excluyente otorga el pueblo.

Pero las encuestas no son la única fuente para saber lo que el pueblo espera de sus gobernantes. En teoría, son también los partidos políticos los que cumplen esa función, ya que debieran ser los interlocutores entre el ciudadano y el Estado, como dice Duverger.

Identificados como corruptos

Lastimosamente estas agrupaciones pasan por su peor crisis en el país, al punto que el 92% de la población los identifica como corruptos o muy corruptos, y el 56% no se siente representado por ellas.

Con esta realidad, haría bien el presidente Humala en prestarle mucha más atención a las expresiones del pueblo, no desdeñarlas. Pasar por alto la opinión de quienes lo eligieron y le otorgaron el poder que hoy administra en nombre de ellos, es el primer paso hacia la autocracia. La democracia no son palabras ni modales.

Es la aceptación consciente del origen de los poderes y en nombre de quien se ejercen.

Recordemos nuevamente a Rousseau cuando decía. "El pueblo inglés cree ser libre y se engaña, porque tan solo lo es durante la elección de los miembros del Parlamento y luego que estos están elegidos, ya es esclavo, ya no es nada" ("El Contrato Social").

Mecanismos Constitucionales

El pueblo elige al gobernante y tiene el absoluto derecho de controlarlo mediante los mecanismos constitucionales y de acuerdo a ley, también le asiste el derecho de cambiarlo en uso de los mismos mecanismos. Que no haya revocatoria presidencial, no lo libra del descontento popular. Nadie puede hacer con el poder lo que le viene en gana. Ni desoír el clamor de la ciudadanía, porque le es adversa. Muy por el contrario, se le debe prestar mayor atención.

martes, 15 de octubre de 2013

Siguiendo Solo Un Ritual Legalista

Repitiendo la Misma Historia

Presupuesto General de la República:

Siguiendo Solo Un Ritual Legalista

El miércoles 04 de setiembre, el primer ministro Juan Jiménez y el ministro de Economía y Finanzas Luís Miguel Castilla (con cara de circunstancias) sustentaron ante el pleno del Congreso el Presupuesto General de la República para el año 2014 ascendente a 118 mil 934 millones de nuevos soles.

Sustentación que siguió el mismo libreto legalista y electorero de hace muchos años. Que la aprobación de esta ley (la más importante de la República) cumpla todos los pasos que señala la Constitución no la hace necesariamente buena, ni la libra de los apetitos políticos de quienes intervienen en su aprobación. Trapacería que han ejecutado con disimulo los sucesivos Gobiernos y los Parlamentos que se coludieron con ellos. Como lo vamos a demostrar.

¿Qué se entiende por obligaciones (gastos)?

Empezaremos por el principio (apelando al asesor Descartes). El Presupuesto General de la República, es: "el Plan de gastos, inversiones y acreencias que tiene el Estado". Es decir constituye la expresión cifrada, conjunta y sistemática de las obligaciones (gastos) que, como máximo puede reconocer el Estado y los derechos (ingresos) que prevé liquidar durante el correspondiente ejercicio fiscal.

¿Qué se entiende por gastos?: el conjunto de erogaciones (generalmente dinerarias) que realiza el Estado para cumplir con sus fines y satisfacer las demandas de la Nación. Las mismas que una vez conocidas por el gobernante, deben transformarse en políticas de Estado, las mismas que deberán irse alcanzando paulatinamente con los recursos que obtiene de diversas fuentes.

El mismo concepto se aplica para los tres niveles de Gobierno que coexisten constitucionalmente en el país.

En consecuencia, bajo ningún punto de vista ni en ninguna circunstancia, esos gastos pueden tener otra finalidad que no sean los intereses de la población. Intereses que deben ser definidos antes de gastar, y deben constituir el preámbulo fundamental de toda Ley de Presupuesto. Y como las políticas de Estado para satisfacerlos son continuas, los presupuestos deben tener una lógica elemental de continuidad.

Es por ello que antes de sustentar el siguiente, es de elemental razonabilidad, hacer un balance del anterior para ver cuánto de los fines que se pretendió alcanzar con él se han cumplido y cuál ha sido el grado de eficiencia en el gasto. Y en base a esos resultados, proyectar el siguiente.

A los bolsillos de los corruptos

Nada de esto se ha hecho con seriedad. Por la prensa sabemos que todos los años, gran parte de los recursos presupuestales, van a parar en los bolsillos de los corruptos. Más de 2,000 millones de soles (que le cuesta tanto al fisco recaudar y a los contribuyentes otorgar) se los roban los malos funcionarios de todos los niveles, ante la mirada complaciente de todos los mecanismos de control. Cáncer que padecemos desde hace varios años y sucesivos Gobiernos.

Resulta entonces ridículo que el Premier exhiba como un gran logro estatal, que el Presupuesto General de la República para el 2014 haya tenido un incremento de más del 9% respecto al del 2013. La única buena noticia debió ser que el próximo año, se robarán menos dinero los corruptos.

La misma prensa, cumpliendo cabalmente su rol democrático, ha venido denunciando desde el 2004, la ineptitud de muchos "gobiernos regionales y locales", para ejecutar los presupuestos asignados a sus jurisdicciones. Y, en otros casos, el despilfarro de estos recursos erigiendo momentos a la ridiculez e intrascendencia. Premunidos de más autoridad y atribuciones que las que están capacitados a administrar, los cientos de miles de millones de soles que han pasado por sus manos, no han logrado (por las razones expuestas) alcanzar nada rescatable para el futuro de sus poblaciones.

El colmo de la insensatez

Sin embargo, la respuesta ha sido de antología: se han empeñado (y lo han conseguido) en que el Estado les incremente sus presupuesto y se les amplíe las facultades. Incluso en el colmo de la insensatez vienen presionando para poder recaudar sus propios recursos.

Esta es la realidad de determinados funcionarios de todo nivel y de lo que hacen con los dineros que nos pertenecen a todos. Con el beneplácito del Gobierno, que tampoco escapa a la ineficiencia en el gasto. Basta revisar cuántos recursos han tenido que devolver todos los ministerios.

Si esto es así (como que lo es) ¿no era elementalmente lógico o de sentido común, que antes de discutir cómo se van a lapidar los recursos del próximo presupuesto, se articularan estrategias y se tomaran decisiones para evitarlo?.

Veamos el siguiente análisis que han debido hacer todos los Gobiernos (Fujimori, Toledo, García y Humala) y no lo hicieron por diversos motivos: el de diseñar y cumplir la finalidad que debe tener todo presupuesto.

Enunciado lírico, gaseoso e inejecutable

A pesar que cuando se habla de plata ajena, los propósitos deben ser sumamente claros, vamos a asumir (para el presente artículo) lo que dijera el primer ministro ante el Congreso (sic): "El presupuesto del 2014 está orientado a este esfuerzo de crecer para incluir, bajo el firme compromiso de atender las necesidades de los peruanos y peruanas que más nos necesitan, y de generar así las condiciones requeridas para continuar la senda del desarrollo económico del país". Enunciado lírico, gaseoso e inejecutable que lo pinta de cuerpo entero.

Su jefe, el presidente Ollanta Humala había pronunciado un discurso semejantemente gaseoso el 28 de Julio; pero tuvo la visión de decidir diversificar la oferta exportable (como le aconsejó Fukuyama a Alan García y este no le hizo caso porque cree saber más que él). Para ello, dijo Humala que su Gobierno daría un notable impulso a la agricultura y la industrialización con el objeto de darle algún valor agregado a las materias primas que exportamos como tales. Cien de nota, pero vaya chasco y decepción posterior.

El presupuesto para Agricultura el 2014, es el más bajo (en términos relativos) de los últimos años. ¿Quién entiende al Presidente?

Con el mismo entusiasmo, Ollanta Humala pidió a los empresarios comprometerse con el país, alentando su industrialización, proceso que como sabemos descansa en dos pilares fundamentales: educación e investigación y desarrollo. Veamos la importancia presupuestal que ambos tienen.

Importancia presupuestal

El Perú solo destina el 2.7% de su PBI a la educación; Bolivia el 7.6%; Chile el 4.2%; Brasil el 5.8%, Argentina 5.8%, Cuba 12.98%. ¿Cómo piensa industrializar el país con este irrisorio presupuesto destinado a la educación? ¿Quién entiende al Presidente? (Fuente: Banco Mundial)

En cuanto a I + D (investigación y desarrollo) el Perú invierte la ínfima cantidad de 0.1% de su PBI para ese fin. Argentina 0.52%, CHILE 0.37, Brasil 1.6%, China 1.70%, Israel 4.77%, México 0.35%, Singapur 2.84%. ¿Cómo piensa industrializar el país con esta insignificante inversión en I+D? A lo que habría que agregar que el mercantilismo empresarial en nuestro país, tampoco hace esfuerzos significativos en ese sentido.

¿Qué validez nacional puede entonces tener un presupuesto elaborado sin haber superado las taras de la corrupción y la ineficiencia que lo han acompañado durante todos los Gobiernos? ¿Cómo puede servir para alcanzar los fines de la Nación, si estos a pesar de haber sido identificados, no han tenido la inteligencia de haber sido atendidos?  El ritual legalista no lo hace bueno.

Una nueva "repartija"

Pero hay algo muy grave, Quien ha debido controlar que esto no suceda es el Congreso de la República. Lamentablemente esto no ha sido así. Tampoco era de esperarse que ejerciera esta función, por cuanto para hacerlo, se necesitan congresistas cultivados, instruidos y honestos. Virtudes de las que adolece la mayoría. Y el control se trasformó en una nueva "repartija". A cambio de su voto aprobatorio, cada uno de estos irreflexivos, hizo todo el esfuerzo por incluir una "obrita" en el presupuesto para su jurisdicción y generarse simpatías, recibimiento con banda, trago y pedido de reelección. El presupuesto será hecho girones, pero después de esta pantomima legalista, será aprobado (como siempre).

Estamos en un recodo importante del camino. No es que la "crisis llegó"; estuvo siempre aquí. Lo que pasa es que a pesar del "piloto automático", teníamos una velocidad inercial que ya se está agotando. No es una tragedia crecer menos, ni fue una bendición crecer más. En ambos casos, debimos saber crecer y saber decrecer. Algunos anuncios presidenciales del 28 de Julio fueron acertados. Lamentablemente borramos con la manga (el presupuesto) lo que pretendíamos escribir con el puño.

Nada cambiará el año 2014. Los recursos del Estado (en todos sus niveles) se los robarán, un gran porcentaje se dilapidará y haremos la ruta de avanzar. Ojalá que este conjunto de reflexiones propositivas, inspiren los próximos ejercicios presupuestales. Mucho nos cuesta obtener los recursos como para que con ellos, ciertos políticos-funcionarios, se sirvan para sus fines y no los de la Nación.

martes, 17 de septiembre de 2013

Discurso Presidencial

"Lo Que Pudo Haber Sido… y No Fue"

El mensaje a la Nación que por mandato constitucional pronuncia el Presidente ante el Congreso cada aniversario patrio, debe contener la definición del rumbo que debe seguir el país de cara al futuro, su ratificación (si ya se hubiera señalado) o su rectificación en función de la realidad que es dinámica.

Esto que es tan valioso, estuvo ausente en el discurso del presidente Humala el último 28 de julio. Como ya lo hemos afirmado, el mensaje presidencial tuvo el nivel de un primer ministro recién juramentado. Contuvo cifras sectoriales harto conocidas y no por repetirlas, fueron más efectivas.

Como el mensaje no se agota en los titulares momentáneos de la prensa, en los vítores de una portátil pagada ni en el comentario acre de sus detractores, es que creemos que el debate sobre este importante acontecimiento debe continuar con serenidad, alejada de las pasiones y la adulonería.

Sucumbiendo ante la inmediatez

Decíamos que no tuvo el nivel que debió tener: el de un Jefe de Estado. Por lo tanto no debió sucumbir a la inmediatez ni el complejo fundacional. Tuvo que reafirmarse en la necesidad de tener políticas continuas. Y para ello, partir por respetar escrupulosamente dos principios contenidos en la Constitución: la democracia como sistema político, la misma que se organiza según el principio de la separación de poderes, y lo segundo: la economía social de mercado, como modelo económico.

Sobre esta base inconmovible, la misma que ya ha demostrado sus bondades, señalar el rumbo que debe seguir el país. Tarea que no es posible, si no se tiene visión de futuro. Si se adolece de un proyecto nacional de largo plazo, o lo que se ha convenido en denominar un plan nacional de desarrollo. ¿Cómo podemos saber a donde ir? Lamentablemente el CEPLAN está pintado en la pared. Después de varios años aún no ha terminado de definir el plan, y el que se difundió, no lo conoce nadie o conociéndolo, nadie le presta la menor atención.

Esta es la razón principal por la que el país carece de rumbo. Carencia a la que habría que sumar, la lucha interna que libra el presidente Humala entre su "Gran Transformación" y la "Hoja de Ruta". Documentos de poca validez. El primero por arcaico y el segundo por vago y genérico.

Sorda disputa

De esta indefinición deviene la falta de liderazgo. Dice Donald G. Krause ("El Camino del Líder") que "quien más sabe donde ir, es el líder". Y eso es lo que nos falta. Carencia a la que habría que agregar, que se nota que hay una disputa sorda por ese liderazgo. El presidente Humala y la Sra. Heredia, se están confrontando el derecho de mandar y de decidir, pero ambos sin saber hacía donde ir.

Robert Dilts ("Liderazgo creativo") dice que un buen líder es capaz de convocar a las mentes más lúcidas a su alrededor. Y como sabemos, lo que opaca completamente la lucidez, es la adulonería. Lamentablemente, un coro de genuflexos rodea al Presidente. Desde el Congreso, sus áulicos no pronuncian ninguna crítica, porque es un pecado en los oídos del César. Majestuoso señor, que según ellos, nunca se equívoca.

El verdadero líder hace valer sus ideas por el valor de las mismas, no por haber pisoteado las de los demás. Para mal del país, esto último es lo que viene sucediendo: el Presidente está invalidando las críticas a su Gobierno, atacando a los autores de las mismas. Y en esa equivocada dialéctica, se está consumiendo en el fuego de sus pasiones junto con sus adversarios. Ha revivido los enconos poniendo en grave riesgo la unidad nacional, fundamento del clima de inversiones, que es el que los atrae, más que las palabras o los buenos deseos.

Diversificar nuestra producción

Todos estamos de acuerdo en que el país vive uno de sus mejores momentos económicos. Pero como el comportamiento de estos procesos no es uniforme (si no léase a Engels o Kondratiev), se hace necesario darle más continuidad a este ciclo de crecimiento, antes que inexorablemente llegue el de perigeo. Eso significa tener claro que debemos variar nuestro modelo primario exportador. Y tal como aconsejaron Porter y Fukuyama, diversificar nuestra producción, para darle sostenibilidad a este proceso del que disfrutamos. Pero paralelamente, debemos someter al Estado a una profunda reforma. Pues como está organizado ya no es una ayuda sino un obstáculo para convertir el crecimiento en desarrollo.

En suma, el mensaje  a la Nación, debió haber contenido las siguientes definiciones de Estado: rumbo, liderazgo, unidad nacional y sostenibilidad del crecimiento. Lamentablemente… así no fue.

Estas indefiniciones nos deben hacer comprender que nada cambiará. Todo seguirá como en los dos primeros años de gobierno del presidente Humala. Confusión, aislacionismo y falta de visión de futuro. Más "piloto automático", con el agravante que el impulso inicial ya se está agotando.

Políticas de Estado

Gobernar es ejercer el poder que el pueblo le ha conferido al gobernante. Gobernabilidad es sinónimo de hacerlo bien. Y esto último es lo que estamos dispuestos a exigir. El Banco Mundial ("Gobernabilidad y Desarrollo") define la Gobernabilidad "como la manera en la que se ejerce el poder en lo tocante a la administración de los recursos sociales y económicos de un país en aras de su desarrollo". Y para que ella sea útil, se requiere que ese ejercicio deba ser eficiente, eficaz y legítimo. Condiciones que se alcanzan en función de objetivos, los mismos que requieren políticas de Estado.

Esto es lo segundo que debió contener el Mensaje a la Nación: Políticas Continuas que permitan conseguir objetivos. El primero de ellos es garantizar la seguridad ciudadana, clamor que, con todo derecho, ha planteado la población y se lo reclama a quien tiene la responsabilidad constitucional de garantizarla. Política que debió comenzar por definir quien es el líder en esta lucha. Para luego delinear las causas del problema y como enfrentar cada una de ellas. Obviamente, comprar más patrulleros inteligentes es una compra poco valiosa, si no son inteligentes los que tienen que planear el uso de los mismos.

Insistimos que este problema no será resuelto, sin el compromiso consciente de la población. Y ello no será posible, con una institución policial que cada día esta más lejos de ella. Tampoco lo será si el Poder Judicial no se involucra también en esta lucha y la sociedad en su conjunto, no deja de ser escuela del delito, para convertirse en escuela de valores. Mientras ella siga pariendo a sus propios ejecutores, ningún Plan Bratton tendrá eficacia. Estas son algunas políticas de Estado que sobre Seguridad Ciudadana se debieron escuchar.

Mitigando efectos

No sé si aún no ha llegado al Gobierno, lo que todos conocemos: el Banco Mundial y diversos analistas, dicen que los programas sociales no solucionan la pobreza, solo sirven para mitigar sus efectos. La solución es crear oportunidades de trabajo. Oportunidades que impactaron a Alexis de Tocqueville, cuando llegó  a los EEUU enviado por el gobierno francés. Las políticas de Estado para generarlas en nuestro país, no nos la dijo el presidente Humala, y mientras carezcamos de ellas, lo más probable es que nuestros esfuerzos en la lucha contra la pobreza sean poco efectivos.

El presidente Humala sustenta su aprobación solo en el asistencialismo. Viejo truco del que se valen los políticos tradicionales para generar aplausos, pero no para construir una Nación próspera.

Educar (del latín educare) es un proceso de trasmisión de conocimientos y valores en el que está comprometida toda la sociedad, en particular los hogares, Habiéndose convertido en un servicio al que está obligado a brindar el Estado, se espera que este sea de calidad. Y siendo multisectorial, es obvio que dar una ley magisterial (que encima se cumple a medias) no es, ni mucho menos, el camino para elevar el nivel del servicio. Se hace necesaria una nueva Ley General de Educación, concepción general y sistémica de todo el proceso educativo. Desoyendo a Descartes, se ha comenzado por intentar modificar las partes, sin haber actualizado antes, la visión del conjunto. Esto también estuvo ausente. ¿Cómo se piensa trasformar el país, sin trasformar la educación? No se trata de superar los deficientes índices de evaluación internacional de nuestros educandos, sino de alcanzar (en el largo plazo) el ciudadano que el país requiere. Elucubración muy lejana, en un mensaje adjetivo.

"Sin conocimiento no hay desarrollo"

Un grupo de científicos, investigadores, académicos, empresarios y profesionales constituyeron hace poco el Foro por la CTI (Ciencia, Tecnología e Innovación); el mismo que ha expresado con acertado criterio que "sin conocimiento no hay desarrollo", y que para que nuestro crecimiento económico sea sostenible necesita de la creatividad, la investigación científica y el desarrollo tecnológico (L + D). Sin embargo, la UNESCO nos muestra la poca importancia que nuestro país le da a este crucial tema. La inversión en (L + D) como % del PBI, es una de las más bajas del mundo. Solo se destina el 0.1%. Israel lo hace con el 4.7%, Corea del Sur el 3.5%, Brasil 1.1% y Chile el 0.7%. ¿Con estas condiciones educativas y de investigación, se puede emprender el proceso de industrialización, que expresó como deseo (sin diseñar ninguna política de Estado) el presidente Humala? Esto también estuvo ausente y, a pesar de esta ausencia, recibió los estruendosos aplausos de su bancada y la "portátil" que contrató para satisfacer su ego. Una oportunidad perdida.

El cáncer de la corrupción, como toda enfermedad, se combate con medidas preventivas y luego represivas. La ley de la muerte civil, es solo un disparo a las tribunas para arrancar aplausos. Tiene cierto valor, pero no el que le quieren dar los áulicos del Gobierno. Ni siquiera la pena de muerte ha logrado disuadir a los criminales.

Esto también estuvo ausente

Una medida efectiva y relativamente fácil, es la trasparencia, como dice el Banco Mundial. Y, a eso, es a lo que se comprometieron todos los partidos políticos y representantes de la sociedad civil en el foro del Acuerdo Nacional. Compromiso que obviamente (conociendo la trayectoria de la clase política) no se iba a cumplir. Como así fue. Es muy difícil (aunque no imposible) que todos los actos, decisiones y negocios del Estado, sean accesibles sin trabas de ningún tipo, al escrutinio ciudadano. ¿Por qué no podemos saber cuánto gana realmente un Ministro, un Congresista o cualquier funcionario publico? ¿Por qué nadie nos ha dado cuenta (como debe ser su obligación) de los nombres de los asesores del Presidente y cuanto ganan? ¿Por qué no se publican las razones por las cuales se contratan los asesores en el Congreso? ¿Cuánto gasta la Primera Dama en el despacho ilegal que tiene? ¿Por qué se incrementan, más allá de lo legalmente permitido, los presupuestos de ejecución de muchas obras públicas? En fin, serían innumerables las preguntas sin respuesta. Y como la corrupción campea cuando hay impunidad o los castigos son infrecuentes, habría que responsabilizar al Poder Judicial por ambas deficiencias, las que no podrá superar si no es sometido a una profunda reforma. ¿Cuándo se animarán o tendrán el coraje de hacerla? Esto también estuvo ausente. Esto es lo que pudo haber sido y no fue.                 

 Pagando un alto precio

Gobernar es una ciencia y es un arte que necesita conocimientos (como para desempeñar cualquier tarea), siendo esta mucho más complicada. No se puede ejercer el poder inspirado solamente en el sentido común. Estamos pagando un alto precio por el aprendizaje en que está (por admisión propia) el presidente Humala con el agravante que la Primera Dama se cree más capacitada (o así se la han hecho creer voces interesadas). Esta doble confusión está comprometiendo el futuro del país.

No nos sumamos al coro de criticones, menos al de los adulones, es por eso que, con serenidad nos hemos referido solo a los principales temas de Estado que se obvió, y a las principales políticas de Estado que también estuvieron ausentes. Y como estamos convencidos que estas omisiones seguirán marcando el camino que nos toca recorrer, hemos querido contribuir a rectificarlas.

Y mientras esto no suceda, seguiremos agotando las esperanzas de no desperdiciar la oportunidad histórica que la vida nos ha deparado. La marea alta que hizo elevar todos los barcos, bajará inexorablemente. Quien no lo cree así, ha hecho lo que hizo Stalin: fusilar a Kondratiev por decirle que en algún momento la economía soviética, también entraría en crisis. Como así sucedió.

George Friedman, fundador del influyente boletín geopolítico "Straford", publicó un artículo que nos debe poner en alerta: "El fin del milagro económico chino". Este país tendrá serias dificultades para que funcione el nuevo plan económico de pasar de una economía exportadora a una basada en el consumo interno.

Situación brillantemente analizada por Andrés Oppenheimer en un artículo publicado en el diario El País de España: "¿El fin de la chino dependencia latinoamericana?". Ojalá todos tengamos la sensatez de estar alertas y prepararnos ante esta evidente situación. Y el presidente Humala debiera abrir más los ojos y los oídos. Esa es mi opinión.

lunes, 19 de agosto de 2013

¿Somos un País del Primer o del Tercer Mundo?

Vamos a Fortalecer la Institucionalidad Democrática

Con toda razón se viene reclamando el fortalecimiento de la institucionalidad en el país, pues ella, como dice Ricardo Uvalle Berrones ("La institucionalidad democrática: eje articulador de la sociedad, el ciudadano y el Estado")  es el sostén de todo nuestro ordenamiento social, jurídico y económico. Sin embargo, a pesar de esta demanda sensata, quienes deberían estar comprometidos en este esfuerzo vienen haciendo todo lo posible por debilitarla. Una clara demostración de lo confundidos que están los actores políticos en el país.

Probablemente sea necesario aclarar algunos términos para su mejor comprensión. El concepto Institución aplicado al campo político tienen dos sentidos fundamentales: uno como sinónimo de organización, estructura y otro como principio de comportamiento social básico, especialmente de los agentes y actores gubernamentales y políticos de una nación.

Distintas definiciones

Hay diversas definiciones del concepto Estado, pero el común denominador de casi todas, es que es un conjunto de instituciones no voluntarias que tienen el poder de regular la vida nacional en un territorio determinado. Y para ello poseen la autoridad y potestad que les permiten establecer las normas que su finalidad les exige.

Son estos conceptos los que explican con meridiana claridad, la importancia de las instituciones y la necesidad de fortalecerlas. Un Estado es más fuerte, cuanto más fortalecidas se encuentren las  instituciones que lo conforman, tanto en el sentido organizacional como en su comportamiento. Y ello sucederá si se empeñan en ser legítimas, representativas y eficientes en la función que cumplen.

La institucionalidad es la aceptación consciente de las instituciones y el rol que cumplen dentro del Estado. La misma que está basada en el respeto a la democracia como forma de vida cotidiana, la convivencia social dentro del Estado de Derecho, el cual implica respeto a la Constitución y los controles razonables de los poderes reales y fácticos. En suma, el uso de las leyes como instrumento preferente para guiar la conducta de los ciudadanos a fin de permitir la prevención y solución efectiva, eficiente y pacifica de conflictos.

Congreso de la República

Siendo esto así, ¿Cómo convocan a fortalecer la institucionalidad democrática en el país, los que precisamente la están saboteando?

Una de las instituciones más importantes del Estado, es el Congreso de la República, la misma que tiene niveles alarmantes de legitimación y es la más desprestigiada de América Latina. La población no se siente representada por esta institución y opina inclusive (42%) que debería ser clausurada. Sin embargo, los congresistas pareciera que viven otra realidad. La mayoría espuria, ha convertido este poder del Estado en un apéndice del Poder Ejecutivo, atropellando la independencia de poderes y enervando su función de control al Gobierno de turno.

Una clara demostración de este despropósito, es el "blindaje" que se le está extendiendo al presidente Toledo para evitar que sea investigado por una Comisión independiente en el Congreso, obedeciendo al pacto tácito suscrito en entre este y el presidente Humala.

Tribunal Constitucional

La elección de los Magistrados del Tribunal Constitucional, el Defensor del Pueblo y los miembros del directorio del Banco Central de Reserva, tiene más de dos años. Ante la presión ciudadana, los legisladores no tuvieron mejor idea que repartir esos puestos en cupos partidarios. Es decir, la majestad del Tribunal Constitucional y su independencia han sido reducidas a engañifas y componendas.

Se ha comprobado que un número apreciable de congresistas mintieron en su hoja de vida, para acceder con reconocimientos falsos a una elección inmerecida. Otros ocultaron delitos reprobables cometidos antes de su elección.

Y, por último, cuatro parlamentarios oficialistas fueron descubiertos en actos irrefutablemente proselitistas, repartiendo artículos incautados por la SUNAT, solícitamente entregados por el Ministerio de la Mujer.

Solo estos actos nos inspiran a preguntar: ¿de qué fortalecimiento de la institucionalidad democrática pueden hablar quienes están atentando flagrantemente contra ella?

Síndrome de "hybris"

Durante dos años se mantuvo en suspenso la intención no tan velada de la Sra. Nadine Heredia, de postular ilegalmente en las elecciones generales del 2016. Creyendo ilusamente que la "luna de miel política" que deviene después de las elecciones iba a ser permanente, el síndrome de "hybris" (tan antiguo como el poder), desestabilizó el país. Hasta que la cruda realidad de las encuestas, la hizo retroceder a regañadientes. Sus áulicos congresistas, no se detuvieron en pretender allanarle el camino, pisoteando la ley que lo prohibía.

Un complaciente Presidente, atrapado por el mismo síndrome, soñó con lo mismo. ¿Qué razón ética tendría el Primer Mandatario para reclamar el fortalecimiento de la institucionalidad si desde la que el preside, se está encargando con eficacia de debilitarla?

Cuando vino Francis Fukuyama al Perú, le dijo al presidente García que nuestro país no podía aspirar a ser uno del primer mundo, teniendo instituciones del tercer mundo. Y se refirió específicamente a los partidos políticos, cuyos caudillos reclaman institucionalidad. Sin embargo, ellos no representan a nadie. Estas organizaciones no tienen presencia nacional y se reducen a un minúsculo grupo de dirigentes que actúan, deciden y se comportan con prescindencia de las bases, porque no las tienen. Descubiertos los aportes de dudosa procedencia para la campaña del Perú Posible, es probable que los cenáculos partidarios, tengan el descaro de pedir institucionalidad, cuando ellos se están encargando de hacer de estas organizaciones lo que dijo Fukuyama: instituciones del tercer mundo.

Poder Judicial

El Poder Judicial en el Perú, es uno de los menos confiables de América Latina, se le atribuye poca predictibilidad, corrupción y falta de oportunidad. Defectos que se niegan a superar, al postergar irreflexivamente la profunda reforma, que la población les reclama. ¿Cómo fortalecer esta institución si ella misma no hace el esfuerzo por superar sus falencias?

Decíamos que una de las acepciones del concepto Institución se refiere, al poder que ella tiene de regular la vida nacional. Y a esto ha apuntado certeramente el Gobierno con la puesta en marcha de dos dispositivos: el que ordena la administración pública (Ley SERVIR) y, el otro, que pretende (por fin) enfrentar la estafa de la que son víctimas miles de jóvenes, a los que se les concede un grado académico de dudoso valor (Ley Universitaria).

Este es un atisbo de eficiencia del Ejecutivo y el Legislativo. Hasta hoy se premiaba al trabajador estatal menos eficiente y se dejaba de reconocer al más eficiente, convirtiendo la administración pública en el ente que brinda los peores servicios a la Nación. Por obra de los políticos que accedieron a la presidencia, se convirtieron en agencias de empleo. Prueba elocuente es el gran número de allegados familiares y sentimentales que contrata el Congreso con cada presidencia.

Incendio en la pradera

Se ha pretendido acabar con esta nociva costumbre. Sin embargo, no será fácil y probablemente poco duradero (como las reformas educativas). No hubo diálogo de escuchar, sino de sordos. Probablemente se "incendiará la pradera" y se de marcha atrás o se desnaturalice la norma. ¿Es este un ejemplo de institucionalidad democrática?

Lo mismo sucederá probablemente con la Ley Universitaria. Poca información, impericia en su génesis y falta de diálogo, alentarán seguramente las resistencias. Defectos que están siendo explotados con más habilidad por quienes quieren que las cosas sigan como están: llenando bolsillos ávidos, a través del engaño.

Decíamos que la institucionalidad tiene como un gran marco la democracia y el Estado de Derecho. Sin estas condiciones, este esfuerzo es una ficción. Y, Estado de Derecho es independencia de poderes, aplicación estricta de la ley y legitimidad.

Sugerencias específicas

Ha llegado el momento que impere la Ley y el Orden en el país. Que la Gobernabilidad no sea lo que pretende garantizar osadamente Alejandro Toledo. Para ello es que sugerimos lo siguiente:

1.     Despolitizar todas las atribuciones y decisiones de los organismos del Estado. Ellos deben regirse estrictamente por sus leyes y reglamentos de creación y función.

2.     Hacer de la Trasparencia una real y efectiva política de Estado, para enfrentar eficazmente la corrupción.

3.     Medir todas las gestiones por resultados, alentando la meritocracia, la misma que dará como resultado la eficiencia.

4.     Respetar estrictamente la ley. Desde la Constitución hasta la norma de menor rango, nadie debe estar por encima de ella, ni nadie debe alentar su vulneración.

5.     Introducir la meritorcracia en todas las instituciones. La estabilidad laboral no debe ser un derecho, sino una recompensa a la eficiencia.

6.     Que se inicie cuanto antes una progresiva reforma del Estado. Fijando la imagen – objetivo del Estado que queremos, cómo debemos hacerla, en que plazos y que organismo será encargado de supervisarla.

7.     Alentar la participación ciudadana en las decisiones gubernamentales que les competen. Sin participación no hay democracia y se hace más difícil obtener legitimidad.

8.     Aunque no se refiere a instituciones, desterrar las confrontaciones y alentar más bien, un clima de paz, orden y tranquilidad, sobre la base de las diferencias.

 

Vamos a hacer instituciones del Primer Mundo fortaleciéndolas. Ese es nuestro patriótico deseo.