CUANDO LA VERDAD SE IMPONE!!.

02 MAYO 2012 CARTA NOTARIAL A JUAN CARLOS TAFUR DIRECTOR DEL DIARIO 16.

22 MAYO 2012 CARTA NOTARIAL A NICOLAS LUCAR DIRECTOR DEL PROGRAMA "PUNTO FINAL" CANAL 2.

sábado, 13 de septiembre de 2014

Reactivando con Tardanza: Con Lobbys de Por Medio


"Los países pobres lo son porque quienes tienen el poder, toman decisiones que crea pobreza". No lo hacen bien, no porque se equivoquen o por su ignorancia, sino a propósito". ("Porqué fracasan los países".- Acemoglu Y Robinson).

Nos han repetido hasta el cansancio que más vale cuidar la salud cuando se está sano que cuando se está enfermo. Medicina preventiva la llaman. Bueno, con la economía sucede lo mismo. Es en las épocas de bonanza que deben asegurarse las políticas para darle sostenibilidad, ya que como dijera el célebre economista ruso Kondratiev, el comportamiento de la economía es cíclico.

Y eso es precisamente lo que no hemos hecho. Los tres gobiernos, incluido el presente, confiaron en que la marea estaría siempre alta y como tal todos los barcos seguirían arriba. Craso error. Quien los hacía subir: China, ha contraído su demanda de commodities mineros al haber disminuido su tasa de crecimiento de 11% a 7% promedio y orientado su oferta al consumo interno.

Esto lo sabíamos. Y por si fuera poco, los más prestigiosos economistas como Stiglitz, lo habían pronosticado. Ante tal situación y dada nuestra vulnerabilidad, otros estudiosos como Porter y Fukuyama cuando vinieron a nuestro país hace más de tres años (en plena bonanza) nos aconsejaron diversificar nuestra producción, darle mayor valor agregado, consolidar nuestras instituciones y priorizar la educación.

Factores externos e internos

Los factores externos y los internos generados por el propio Gobierno del presidente Humala, rompieron las asas del cántaro que fue muchas veces al río, y sucedió lo que tenía que suceder: se ha frenado nuestro crecimiento y ante la desesperación, se ha remitido al Congreso un "paquete de medidas económicas para reactivar la economía", que como lo ha confesado el propio Ministro de Economía Luis Miguel Castilla, tienen por finalidad lograr incrementar las cifras de crecimiento del 2014 en 1.5% a 3%. Es decir, puro cortoplacismo, puro populismo.

Además de tardío y coyuntural, se trataba de incentivar la inversión privada cediendo a sus intereses. Y para que no queden dudas al  respecto, nos remitimos a los 3,435 correos del ex-premier Cornejo divulgados por el colectivo Anonymous, en los que se puede leer sin ninguna duda, los lobbies que ejercieron presión sobre el gabinete para incluir sus demandas sectoriales en las decisiones del Gobierno. Práctica repudiable que ha sido reconocida por el congresista Abugattás: "Sí hay lobbies en el Gobierno". Lo que no hace sino corroborar lo que dijera en un artículo anterior (¡Confirmado!, Gobiernan los grupos de poder económico.- JM Ed 75/Ago2014).

No se ha tratado entonces de un crecimiento sano de la economía, sino uno mercantilista. Condonando deudas a la SUNAT, flexibilizando nuestras medidas de protección medio ambiental (como lo reitera en un correo hackeado el Ministro Pulgar-Vidal), disminuyendo sobrecostos laborales y administrativos y extendiendo (sin ninguna razón válida) los contratos de estabilidad tributaria. A pesar que la fundación Heritage ha calificado al Perú el 2014 con un puntaje de 70.6 en cuanto a libertad empresarial, índice muy por encima del promedio latinoamericano que es de 61.6, contradiciendo la tesis que la "tramitología" es la que ha retraído las inversiones.

Vulnerabilidad exterior

Las empresas dejaron de invertir por el clima de confrontación generado por el propio Gobierno, la falta de liderazgo y la vulnerabilidad exterior que no supimos enfrentar en la época de las "vacas gordas", tal como lo reconoce el Ministro Piero Ghezzi y ante tal cúmulo de errores, el Gobierno hizo lo más fácil y lo que le convenía a los grupos de poder económico que gobiernan el país: dictar medidas mercantilistas que solo tienen la finalidad de asegurarles sus ingentes ganancias este año 2014 (analícese el caso más claro: la extensión de la temporada de pesca de anchoveta y el acceso de sus embarcaciones dentro de la zona de pesca artesanal, por presión de la Sra. Cecilia Blume y la presidenta de la SNP), a cambio de asegurarle al gobierno en crecimiento del 4% este año.

Después de tres años perdidos, el ministro de la producción Piero Ghezzi (el más lúcido, pero el menos escuchado por esa misma razón) elaboró un ambicioso Plan de Diversificación Productiva que apunta en el mediano y largo plazo añadir unos dos puntos porcentuales al crecimiento económico, situándolo en el 7% de tal forma que el 2030 "tengamos un ingreso per cápita de US$ 30,000, lo que es más o menos lo que tienen actualmente países como España o Italia".

Sin embargo hasta hoy, solo es un difuso buen deseo, pues el presidente Ollanta Humala el 28 de Julio solo se refirió a él en forma somera, diciendo que después de concebida la idea "la tarea es identificar sectores potenciales con el sector privado para canalizar apoyo a favor de ellos". Lo cual, además de haber sido interpretado por los críticos como una peligrosa injerencia del Estado en la economía, revela que falta mucho para su concreción, pues a Humala le falta muy poco para irse.

Devaneos populistas

Nada asegura que el próximo Gobierno tenga un Piero Ghezzi en su gabinete, ni que este Plan tenga acogida, más si se ha concebido a la salida y con poca o ninguna convicción presidencial. La pareja conyugal que gobierna el país sabe muy poco al respecto. Está sumida más bien, en devaneos populistas para incrementar su aprobación.

El primer semestre ha sido demasiado sombrío en términos de crecimiento y se espera que el segundo sea mayor. Los analistas coinciden en que el ingreso a plena producción de Toromocho, las obras del Metro II, la modernización de la refinería de Talara y el Gasoducto Sur Peruano (GSP) sentarán las bases del crecimiento. De muy poco habrían valido los esfuerzos de incentivar la demanda incrementando coyunturalmente los ingresos (aplicación distorsionada de la teoría de Keynes, de la que nos ocuparemos próximamente). Por otro lado, seguimos repitiendo la fórmula primaria exportadora de nuestra economía, habiendo olvidado demasiado pronto el ofrecimiento del presidente Humala en su discurso del 2013: industrializar el país y darle prioridad a la agricultura.

Todo lo cual demuestra confusión e impericia gubernamental. El país camina sin rumbo y sin destino. A merced de la presión que ejercen los grupos de poder. Tenemos en el país instituciones económicas extractivas, porque tienen como objetivo extraer rentas y riquezas de un subconjunto de la sociedad para beneficiar a un subconjunto distinto, como afirman Daron Acemoglu y James Robinson ("Por qué fracasan los países", Pág 98, Edit. Planeta Colombiana S.A. Octava reimpresión).

"Cuellos de botella"

El Ministro de la Producción hace algunas semanas había declarado que en el Perú habían "cuellos de botella" que venían trabando el desarrollo y los identificó: seguridad ciudadana, educación, infraestructura, corrupción y falta de liderazgo. Y que enfrentarlos requería políticas de largo plazo, combinadas con la identificación de nuevos motores de la economía en los que tuviéramos ventajas comparativas.

Para tal efecto se han trazado tres ejes: promoción para la diversificación productiva, adecuación de regulaciones y simplificación administrativa y expansión de la productividad. No sabemos cómo se logrará esto último si el Estado destina solo el 0.15% del PBI en tareas de investigación y desarrollo.

Locomotoras de desarrollo

Respecto a la diversificación productiva, hace más de una década y en solitario hemos venido promoviendo la identificación y apoyo a lo que hemos convenido en llamar las "Locomotoras del Desarrollo":

La Agricultura, particularmente la orgánica, ya que del 6% del territorio nacional cultivable solo explotamos el 3%, el otro 3% está por desarrollar mediante el riego artificial tecnificado.

La Pesca, particularmente la artesanal para incrementar el consumo de productos del mar aprovechando la gran experiencia de los pescadores artesanales.

El Turismo, aliado con la artesanía, para lo cual deben incrementarse en forma exponencial los esfuerzos por atraer visitantes extranjeros, brindando infraestructura, transporte y alojamiento, dándoles asesoramiento administrativo y tecnológico a los productores artesanales. Estas locomotoras, aliadas con la minería responsable, harían que se beneficien todos los peruanos de las bondades del crecimiento.

Generación espontánea

Sin embargo, debemos rescatar a las MYPE's sobre las cuales ningún Gobierno ha hecho lo mínimo necesario por desarrollarlas. El Estado ha abdicado su rol promotor, el que señala claramente la Constitución y la ley de bases de la descentralización.

Creadas por generación espontánea hace más de treinta años, evitaron el desborde popular, según el sociólogo Matos Mar. Y hasta hoy están abandonadas a su suerte, a pesar que aportan el 15% del PBI, cifra que podría subir al 25% si se redujera el nivel de informalidad. Son el 99.6% del total de empresas que hay en el país. Se hace necesario que incrementen sus niveles de productividad, esfuerzo que el Estado debe promover y no tratarlas de atraer únicamente para cobrarles impuestos. Decisión que ha fracasado hasta hoy. Según la ENAHO existen 5.2 millones de MYPE's y emplean el 47.4% de la PEA, muchísimo más que la minería en sus tres niveles y la pesca industrial.

Ellas generan lo que se ha llamado capitalismo popular, el cual es más cuantioso y dinámico que el capitalismo formal en términos relativos a su número. Tienen sus propios códigos como dice Hernando de Soto. Ya pesar de ello, representan un alto costo para el desarrollo del país.

Igualmente sobre ellas, y una vez más en solitario, he venido promoviendo hace más de una década y con el pleno conocimiento al respecto por haber sido dirigente, la aplicación de lo que he llamado las "Cuatro Patas de la Mesa" para formalizarlas: asesoramiento (administrativo, de gestión, y tecnológico), búsqueda de mercados (en el país y el extranjero, haciendo cumplir las cuotas de compra del Estado), acceso al micro crédito al estilo de la India (con un banco autogestionario) y gradualidad impositiva. Al respecto me he ocupado en extensos artículos de detalle.

Plan de Diversificación

En cuanto al Plan de Diversificación, el Ministro Piero Ghezzi ha dicho: "Peor es no hacer nada", yo añadiría: "Esto es tan nocivo como hacerlo tan tarde y con lobbies de por medio". Creo que debemos hacer algo y ese algo debe ser muy importante. Invoco al Gobierno diseñar un Plan en función de los intereses del país. Que las locomotoras sean aquellas que tradicionalmente lo han jalado a través de su historia y en las que por lo tanto tenemos recursos y experiencia. Que las MYPE's algún día sean objeto de interés para el Estado, ya que éstas emplean más de seis millones de trabajadores del campo y la ciudad (47% de la PEA) y han creado el capitalismo popular. Decía Joan Robinson (una de las colaboradoras de Keynes) que un país sub-desarrollado tiene como característica la existencia de una economía informal, otorgándole al estado un papel activo para reactivarla.

Fuera de todo dogmatismo, lo cierto es que debemos mirar el Bicentenario con afán optimista.

Doscientos años son un tiempo suficiente como para sentirnos orgullosos de nuestro pasado y  nuestro presente. Que gobierne quien elegimos, no quienes ni siquiera fueron candidatos. No desperdiciemos esta nueva oportunidad que nos ha dado la historia. El crecimiento debe ser sano, no uno en función de intereses sectoriales o gremiales. Esa es mi opinión.

lunes, 18 de agosto de 2014

¡Confirmado!: Gobiernan los Grupos de Poder Económico

La historia del "Paquete de Reactivación Económica" comenzó cuando los grandes inversores (llámense grupos de poder económico) empezaron a ganar menos. Y esto sucedió porque China dejó de crecer al ritmo que lo había hecho: 11% anual durante veinte años consecutivos, y como tal, su demanda de materias primas disminuyó. En esta ecuación, muy poco tuvo que ver el Gobierno.

Sin embargo, quienes detentan el poder en forma efectiva, no estaban dispuestos a "sacrificar" sus ingentes ganancias. El Gobierno tendría que "recompensarlos". Y es a través del Ministro Castilla que obligaron al presidente Humala a concederles privilegios económicos a través de medidas tributarias, regulatorias y ambientales. En suma, como dijo el Frente Amplio - Acción Popular en el Congreso, lo que se ha hecho es "regalar a las transnacionales mineras la soberanía de nuestros recursos extractivos".

La "tramitología"

Se dice sin ningún fundamento que el país tenía una carga regulatoria en forma inadecuada y que ella frenaba las inversiones. Nada más falso. El columnista Rodolfo Sánchez Aizcorbe ha demostrado con cifras obtenidas de la Fundación Heritage que el Perú tiene al 2014 un puntaje de 70.6 de libertad empresarial, promedio muy por encima del latinoamericano que es de 61.6, cifras que desbaratan según Waldo Mendoza el diagnóstico dominante que la "tramitología" ha paralizado la inversión privada. En suma, es el contexto externo el que ha generado el susto y no las trabas en el ámbito interno.

Algunos analistas serios han venido alertando desde el año pasado la tendencia retractiva de la inversión privada por las razones que se ha mencionado y para ello sugirieron la adopción de una serie de medidas, entre las cuales está: la diversificación productiva, la misma que fue asumida con seriedad y compromiso por el Ministro más lúcido del régimen: Piero Ghezzi de la Producción, quien en una entrevista dijo: "si queremos ser un país de ingresos medios a ingresos altos, debemos diversificar la oferta exportadora", para lo cual elaboró el Plan de Diversificación Productiva. En esa oportunidad dijo también algo aún más importante: "los cuellos de botella en educación, salud, seguridad, infraestructura y debilidad institucional tienen un costo en el mediano plazo, y como país también hay que tomar decisiones cuyos impactos vayan más allá de este Gobierno".

Sin embargo, a pesar de estas sesudas apreciaciones lo que envió el presidente Humala al Congreso fue un "Paquete Reactivador", en el que se les concede a los grupos de poder económico (los que realmente gobiernan el país) una serie de beneficios, pues ellos según Francisco Durand "son los que contratan a aquellos que dicen, esgrimiendo aparentes estudios, que hay sobrecostos laborales y sobrecostos tributarios, que debemos rebajar los estándares ambientales para promover la inversión". Y esto es lo que efectivamente ha sucedido con la complicidad de los adulones del primer poder del Estado.

Condonación de deudas

A pesar de eufemismos, lo primero que ha aprobado el Congreso es una condonación de deudas a las empresas deudoras a la SUNAT por 20 mil millones de soles, como dice Pedro Franke ("El Paquete Reactivador será la tumba de Humala"). El Ministro Castilla lo ha negado. Pero veamos. La "actualización excepcional" de la deuda tributaria enviada al Congreso, implica la eliminación de la capitalización de intereses que estuvo vigente hasta el 31 de diciembre del 2005. Y la capitalización no es sino pagar intereses sobre los intereses que no fueron pagados a tiempo, lo cual irrefutablemente favorece a los deudores morosos. Según el Economista Iván Alonso: "¿Por qué debería ser el Gobierno más tolerante con sus deudores?  A menos que diga que la deuda tributaria es írrita, tiene que capitalizar intereses". No hacerlo equivale a que todos los peruanos tengamos que asumir esa carga tributaria.

¿Quién le dio autoridad al Gobierno para obligarnos a pagar lo que los empresarios morosos no quieren pagar? ¿Y por qué no se les cobra las deudas que tienen los grandes canales de televisión o Telefónica que le debe al Estado más de 1,200 millones de soles? ¿Pagará Matilde Pinchi Pinchi los 563 millones que adeuda su desactivada empresa Matty Import?

Siete mil pasivos ambientales

Para seguir llenándose ávidamente los bolsillos, los grandes inversores en petróleo y minería, presionaron al Gobierno para "flexibilizar" las medidas ambientales vigentes. A las cuales calificó el Ministro Castilla como de las más exigentes del mundo. Lo que no dijo (porque los representa) es que ellos han originado más de siete mil pasivos ambientales, que se han negado a remediar, los mismos que están causando un grave daño a las comunidades donde se encuentran, sin que nadie haga nada. ¿Acaso PLUSPETROL no está contaminado impunemente los cursos de agua de la selva, a pesar de haber sido denunciado en repetidas oportunidades? ¿Alguien podrá recuperar las playas de Ite en Tacna, las que dañó irremediablemente la Southern?

El hoy silencioso Ministro del Ambiente Pulgar Vidal ha dicho que las medidas aprobadas en el Congreso respecto al ambiente "si constituyen una flexibilización ambiental para la industria minera y petrolera". Pero no. El presidente Humala sigue atrapado entre las redes poderosas que lo aprisionaron después de la primera vuelta en las elecciones del 2011. Esas medidas, según el Ministro Castilla; permitirán destrabar proyectos de inversión en hidrocarburos por US$ 11 mil millones. ¿A costa de la salud de las tribus amazónicas indefensas, desamparadas y mil veces postergadas? ¡Que viva el nacionalismo! Hay que crecer a cualquier precio.

El cortoplacismo y mercantilismo  en las medidas fueron confirmadas por el propio Ministro de Economía cuando dijo que la "reducción de las deudas tributarias a unos 180 mil contribuyentes, y en general el paquete reactivador incrementarán el crecimiento entre 1.5% y 3% del país en los próximos dos o tres años", y que el actual menor crecimiento se debía a la menor producción de las minas, lo que ha afectado la "confianza" de los agentes económicos.

"Perro muerto" al país

¡Que tal argumento! Como están produciendo menos o sea ganando menos, dejamos de cobrar la capitalización de intereses a empresas que le han hecho el "perro muerto" al país, flexibilizamos las exigencias ambientales y reducimos los "sobrecostos laborales y regulatorios". Es decir, todos los peruanos sacamos de nuestros bolsillos, lo que están dejando de ganar los grandes empresarios nacionales y extranjeros.

Si China se está expandiendo estratégicamente en África buscando (como dice Adrián Foncillas) "las materias primas necesarias para alimentar la caldera de su crecimiento y mercados en expansión" para lo cual ha anunciado su proyecto soñado de construir un ferrocarril que unirá el puerto de Mombasa (Kenia) con Uganda, Ruanda, Burundi y Sudán del Sur, era previsible que disminuyeran sus demandas de América Latina; y si a esto añadimos su cambio coyuntural de prioridades, orientando su producción al mercado interno y, como tal, frenar su crecimiento de 11.5% a 7% (o menos) los próximos años, según el Instituto de Desarrollo de China.

¿Por qué todos los peruanos tendríamos que pagar las consecuencias de la falta de visión estratégica de las grandes empresas mineras, a causa de la cual están ganando menos? ¿No es este Gobierno "nacionalista"? Esto no es sino mercantilismo puro: atraer más inversiones garantizándoles un alto retorno a costa de nuestra soberanía y el bienestar de los más pobres.

Nos hace falta liderazgo

¿Por qué no optamos por un crecimiento sano como lúcidamente lo propuso el Ministro de la Producción Piero Ghezzi? El dijo (y lo repetimos) que los cuellos de botella para el crecimiento eran "educación, salud, seguridad, infraestructura y debilidad institucional". Nos hace falta liderazgo, fue su sentencia final. ¿Por qué no le hace caso el Gobierno? Muy simple, porque eso no beneficia a los grupos de poder económico. Sería conveniente aconsejar al ciudadano Presidente leer al economista estrella de la actualidad, el francés Thomas Piketty cuando dice que "el crecimiento de la desigualdad es inherente al capitalismo porque la tarea de retorno o crecimiento del capital es superior a la tasa de crecimiento económico".

Si antes, con lo atractivo que fue el país para las inversiones mineras, y fue Cajamarca uno de sus más importantes destinos, ¿Por qué, según IPSOS, el 90% de la población de esa región se siente igual o peor que antes?

Nadie en su sano juicio estaría en contra de la inversión privada, pero ella no puede atraerse a cualquier precio. La tasa de retorno no la debe pagar el país, sino que ella debe ser consecuencia de una mirada estratégica al entorno mundial y la situación interna de la población.

 

Con estas apreciaciones está ¡Confirmado!, no nos gobierna quien elegimos, ni la que eligió el que elegimos. Gobiernan los que no elegimos. ¡Que viva el nacionalismo!

martes, 5 de agosto de 2014

Corrupción: Responsabilidad Compartida Delinquen el Que Da y el Que Recibe

La corrupción es un grave problema que el Gobierno solo está dispuesto a administrar, no a combatir. Y esto es sumamente grave, pues este cáncer genera un escepticismo sobre el valor de la democracia, la pertinencia del modelo económico y la credibilidad en la justicia, pilares sobre los que descansa el Estado.

 

Son estas las razones por las cuales son un freno al desarrollo, como dice Andrés Oppenheimer ("Ojos Vendados"), en tal sentido, debe merecer del presidente Humala y de todos los gobernantes, una especial atención. Sabemos que este mal fue una herencia republicana y que ha sido nuestra perniciosa compañera de viaje a través de la historia, pero no por ello, debemos resignarnos a que lo siga siendo.

 

"Gobernabilidad y Desarrollo"

Resulta irónico que los izquierdistas le atribuyan este mal al liberalismo o al mercado,  pues no se trata de ideologías. Ella encuentra los ambientes más propicios en las dictaduras, en los regímenes donde los controles son ineficaces, la impunidad es más frecuente y los castigos escasos, como dice el Banco Mundial  ("Gobernabilidad y Desarrollo").

 

Uno de los esfuerzos internacionales fallidos por enfrentar este problema, se realizó en febrero de 1999 en el auditorio Loy Henderson del Departamento de Estado en Washington DC, promovido por el entonces vicepresidente Al Gore, al mismo que se denominó "Foro Global"; 89 países asistentes solo llegaron a ratificar lo que todos sabemos: que en esta lucha, como la que hemos emprendido contra el narcotráfico, deben estar comprometidos todos los Estados.

 

Sin embargo, fueron dos las intervenciones que merecen ser rescatadas, las que usaremos para darle un nuevo enfoque a la comprensión y solución al problema: las de los vicepresidentes de Argentina Carlos Ruckauf y de Bolivia Jorge Quiroga Ramírez, quienes le reclamaron a Transparency International que así como hacen un ranking de países corruptos, hicieran también uno de empresas multinacionales corruptas. Así como hay funcionarios corruptos, también los hay en el sector privado. Tan delincuente es el que recibe sobornos, como el que los da. Lastimosamente sobre estos últimos casi nadie dice nada. La prueba fehaciente es el caso de Áncash y los demás gobiernos regionales. Solo están presos los funcionarios que se enriquecieron con las licitaciones. ¿Y los que dieron las coimas?

 

Maquiavelo y Voltaire

Razón tuvieron Maquiavelo y Voltaire cuando dijeron que el poder cuando no tiene control, deviene en corrupción. Ese es el meollo del asunto. Pero el que detenta el poder y quiere servirse de él, no podría hacerlo si no tuviera un cómplice: el que está dispuesto a entregar sobornos a cambio de favores. Por lo tanto resultará siempre poco efectivo actuar con énfasis en solo uno de los factores de la ecuación.

 

Los cómplices son algunas empresas nacionales y determinadas corporaciones multinacionales. Ellos han resultado intocables en el país. Y, a pesar, de haber sido comprendidas en diversas investigaciones siempre han salido exentas de responsabilidades, y aún más, continúan ejecutando más obras licitadas por el Estado. "¿De qué sirven imponer castigos más severos a quienes reciben sobornos si los países sedes de las grandes multinacionales no toman medidas para frenar a quienes las ofrecen?", se pregunta Oppenheimer.

 

Pero resulta que esos sobornos pasan o se depositan en bancos nacionales o extranjeros, constituyéndose en piezas claves de este ajedrez. Por diversas razones y argucias financieras, estas determinadas entidades están dispuestas a lavar dinero sucio. Hace poco se pudo descubrir desde Uruguay, transferencias del mega corrupto Montesinos hacia una casa de cambios de ese país. Nada se ha dicho después de difundida la noticia.

 

Decíamos que al igual que el narcotráfico, la corrupción (que es una de sus consecuencias) debe comprometer el esfuerzo de todos los Estados y de todas las  entidades bancarias. Todo lo demás es pura fantasía, tanto que a pesar de promesas demagógicas, al parecer no hemos avanzado nada en esta lucha.

 

Cruda realidad

El escándalo de la región Áncash y los de Tumbes, Ucayali, Loreto, Ayacucho y sabe Dios cuantas más, nos han mostrado esta cruda realidad. El país puso en manos de estas autoridades miles de millones de soles, tanto presupuestales como por concepto de canon, gran parte de los cuales han ido a parar a los bolsillos de diversos malos funcionarios.

Desde el año 2,000, cuando "retornó la democracia" (según los politicastros), elegimos representantes al Congreso con la convicción que este poder del Estado, cumpliría las dos tareas que le asigna la Constitución: legislar y fiscalizar. Confiamos en que la separación de poderes sería una sana realidad democrática. Fatalmente no fue así. La legislación fue pobre e intrascendente y la fiscalización improductiva. En vez de limitar el uso del poder, se constituyó en apéndice del Poder Ejecutivo (el que maneja los recursos del Estado en sus tres niveles) y abdicó de su tarea de controlarlo. Con el pretexto fútil de la gobernabilidad, se urdieron amañadas mayorías, con el único propósito de hacer intocable al Gobierno de turno.

Después de cada uno de ellos, se conformaron comisiones investigadoras para hurgar (más por revancha, que por razón) al gobierno anterior. Y, a pesar, de los evidentes casos de corrupción que solo la prensa se ocupó en descubrir, ellas no llegaron a nada. La impunidad es institucional en el país. Es por ello que ocupamos un puesto deshonroso en el índice de corrupción internacional que formula Transperency International.

 

El mejor y más eficaz antídoto contra la impunidad es el Sistema de Administración de Justicia (Jueces y Fiscales), pero resulta que este sistema (según la CERIAJUS) está atrapado en la corrupción a la que se supone que tiene que castigar. Tiene solo el 12% de aprobación y es apreciada como el más ineficaz de América Latina.

 

Pobre país

Ha llegado el momento de golpearnos la cabeza y salir de nuestro letargo. No nos engañemos. Somos un país del Tercer Mundo porque tenemos instituciones del Tercer Mundo. Esto nos lo dijo en nuestra cara Francis Fukuyama. Si los corruptos se roban ocho mil millones de soles al año (como lo dijo el Contralor), ¿Qué lucha contra la pobreza tiene credibilidad, si esos soles se los sacan de los bolsillos de los que menos tienen? ¿Cuántas escuelas, colegios, postas, hospitales, mini represas, carreteras, agua y luz se habrían hecho con los ochenta mil millones que se robaron los últimos diez años?

 

No permanezcamos indiferentes. Robar es un delito, y robar en un país pobre como el nuestro es un magnicidio. ¿Para esto es que estamos alentando el crecimiento económico? ¿Para que haya más recursos que robar? Es una burla, es un sarcasmo, es un insulto decir "en mi Gobierno, la honestidad hará la diferencia", cuando esta demagogia se contrasta con la realidad.

 

El mejor antídoto

No hay que inventar nada. El mejor antídoto (aunque no el único) contra la corrupción es la transparencia. Tan sencillo como esto. Dice el Banco Mundial, que cuando ningún Sol escape al escrutinio público, se habrá dado el primer gran paso.

Según el Decreto Supremo N°063-2010-PCM que aprueba la implementación del Portal de Transparencia Estándar en las Entidades de la Administración Pública, en cada portal web de un estamento estatal debe figurar una ventana denominada: "Transparencia" donde cumplan con publicar la información respectiva: Información de Personal. Cuadro de Asignación de Personal (C.A.P)

 

Cuando se comprendan en los procesos por corrupción a las determinadas empresas nacionales y corporaciones transnacionales que fueron las que dieron los sobornos, sabremos que estamos comprometidos todos en esta guerra contra la descomposición. Cuando se adopten drásticas medidas contra aquellos Bancos que movieron más de diez millones de dólares sospechosos el 2013, como se dijo en el Plenario de EGMONT, recién comprenderemos que se están empezando a coser los bolsillos de los ladrones. Cuando se castiguen con severidad a los jueces y fiscales corruptos, así como a miembros de la Policía que manan pus, habrá un atisbo de esperanza.

 

Decir que se está luchando contra lo que se es cómplice por acción u omisión, es una burla al país y un desprestigio del sistema. La descentralización no ha fracasado.

Los que han fracasado son los controles. Esa es mi opinión.

martes, 17 de junio de 2014

Gobernar: ¿Tarea Simple o Complicada?

Antes de la revolución industrial no habían países desarrollados, ni subdesarrollados. Esta clasificación recién aparece en el siglo XX. El prestigioso economista Raymond Barre hace una descripción pedagógica respecto a los segundos y coincidiendo con Joan Robinson, afirma que esta categorización no solo abarca la economía, sino también a las instituciones del Estado y el modo de pensar de los ciudadanos del país.

 

En todo caso, ser país desarrollado, se ha constituido en el sueño de los que no lo son. Y para hacer ese sueño realidad, se hace necesario transitar por varias décadas, con un crecimiento económico sostenido. En tal sentido, gobernar el país es asumir el reto para conseguirlo. Y ya que los pobres son el público objetivo, estos no dejarán de serlo, si no hay crecimiento, con lo que resulta fácil deducir el objetivo de todos los gobiernos: crecer para después desarrollar.

 

I. RETOS DEL

CRECIMIENTO

El crecimiento se mide en un tanto porcentual anual de incremento en la producción de bienes y servicios de un país, medido respecto al PBI. No siempre hemos crecido. Ha habido épocas de crecimiento negativo. En la última década y después de la meritoria estabilización de la década fujimorista, hemos gozado de un crecimiento variable y poco sostenido.

Ante este panorama, los retos, que deben asumir los próximos gobiernos son:

 

PRIMERO: Disminuir gradualmente la vulnerabilidad de este proceso emprendiendo tres grandes iniciativas: diversificar nuestra oferta exportable. Actualmente tenemos una "economía mineralizada". Promover la industrialización del país dándole mayor valor agregado a las materias primas que exportamos, lo que  pasa por invertir mucho más en Investigación y Desarrollo (actualmente solo destinamos el 0.15% del PBI cifra muy por debajo del promedio de América Latina), y dejar de ser chino-dependientes. Como dice Paul Krugman, el destino de muchos países latinoamericanos está ligado al del gigante asiático, el mismo que desde el 2012 experimenta una notoria disminución del ritmo de crecimiento.

 

SEGUNDO: Consolidar  nuestras instituciones. No podemos aspirar a ser país desarrollado con instituciones del Tercer Mundo. En ellas incluimos a los partidos políticos, los mismos que se encuentran inmersos en una profunda crisis de credibilidad y representatividad. Es urgente revertir esta situación por cuanto afecta al clima de inversiones, escenario que las atrae más que mil palabras.

 

TERCERO: Disminuir progresivamente la informalidad. Dice Barre que una de las características de los países subdesarrollados es la existencia de una economía dual. Si bien la producción informal evitó el "desborde popular" de los años ochenta del siglo pasado, hoy necesita cruzar a la otra orilla. Pero ese tránsito no será en ningún caso  compulsivo. Esa orilla debe ser más atractiva que la que los cobija actualmente. No coincidimos con Hernando de Soto ("El Misterio del Capital") que la sola puesta en valor de sus propiedades sea la solución. Se hace necesario ser más creativos.

Estos son entonces los tres más importantes retos (que respecto al crecimiento) debe adoptar el Estado. Sin embargo, estos necesitan un marco macro que comprende:

 

A. VISIÓN DE LARGO PLAZO

Para ello, por ley, deben continuarse todos los proyectos y emprendimientos del gobierno anterior. Esto, independientemente a las investigaciones que tenga que realizar el Congreso. Lo cual significa que deben establecerse objetivos de largo plazo al 2030, de mediano plazo al 2021 y los de gobierno. Todos sistémicamente engarzados, los mismos que deben ser publicados, explicados e internalizados en la población. Temas como los de la pobreza, educación, salud e infraestructura, deben tener metas precisas, las mismas que deben ser incluidas en la "rendición de cuentas" de todos los gobernantes al término de su mandato.

 

B. REFORMA

DEL ESTADO

Hacer un concurso público internacional para que una Consultora elabore un proyecto de reforma del Estado, el mismo que una vez elaborado sea motivo de debate nacional y sometido al Congreso para su paulatina aprobación. Requerimos un Estado moderno. El que tenemos ha sido superado por la realidad y constituye el primer obstáculo para alcanzar el desarrollo. Temas como los de agilización de trámites, autorizaciones y aprobaciones merecen una revolución.

 

C. REVOLUCIÓN

EDUCATIVA

Nos preguntamos frecuentemente, si estamos creciendo, ¿Por qué los frutos de ese crecimiento no llegan a los más necesitados? La respuesta es simple: porque son los menos educados. La educación es el proceso que crea aptitudes para atrapar las oportunidades que brinda el crecimiento. Dado que los componentes del proceso de educar son: el profesor, el método y la infraestructura y el alumno, todo esfuerzo gubernamental debe comprender sistémicamente a los tres. Y como los recursos son mandatorios, destinar el 6% del PBI a este sector, como acordamos todos en el Acuerdo Nacional. Tengamos profesores bien pagados, alumnos bien alimentados y colegios en buen estado y adecuadamente implementados. Que se formulen mallas curriculares para cada región, con ciertas materias comunes para todo el país, tales como: historia, matemáticas, lenguaje y geografía.

 

D. CAPITALISMO

POPULAR

El peruano es ingenioso. Supo sobrevivir a la crisis de los años ochenta, creando sus propios mecanismos de generación económica. Como resultado creó su propio capital, la suma de los cuales sobrepasa largamente a los de la economía formal. A través de la formalización, incentivar la multiplicación de estos capitales, insertándolos en el escenario formal. En un artículo específico, trataré en detalle este proceso, el mismo que difiere al propuesto por el economista Hernando de Soto. El haber sido dirigente de este sector, me permite tener pleno conocimiento de su problemática y de los cursos de acción para solucionarlos.

 

II. SECTORES PRIORITARIOS

Por razones históricas y geográficas, los países tienen ventajas comparativas respecto a otros en diversos sectores. No vamos a discutir si fuimos un país minero o agrícola. Lo cierto es que ambos sectores han tenido presencia en nuestro devenir.

 

A. LOCOMOTORAS DEL DESARROLLO

Dadas las características de nuestro país, los siguientes sectores podrían constituirse en las locomotoras del desarrollo:

 

AGRICULTURA

Actualmente solo cultivamos el 3% del 6% del territorio nacional que es cultivable. Un gran reto debe ser incrementar la frontera agrícola construyendo una adecuada infraestructura de riego. Alrededor de 17 ríos que nacen en la cordillera y tienen caudal permanente, sus aguas van al mar sin ser aprovechadas, siendo que tenemos extensas zonas áridas en la Costa. La productividad es demasiado baja, lo que afecta su competitividad. Debemos implementar agresivas campañas de transferencia tecnológica hacia el campo, mejorando las cadenas de mercadeo. La tenencia de las tierras aún es un problema, quedan pendientes miles de titulaciones. El Ministerio de Agricultura debe planificar el sembrío, evitando el cultivo de arroz en la costa y la sobreoferta de otros. Una buena señal es que en el presente año se hayan incrementado las exportaciones de cítricos. Debemos potenciar el INIA, SENASA y la investigación agraria en las universidades. No olvidemos que el 30% de la PEA es agrícola.

 

PESQUERÍA

Es increíble que teniendo más de 2,500 kilómetros de mar, el consumo per cápita de pescado sea el más bajo de América Latina y que los precios sean tan altos. Aquí se deben tomar algunas acciones: apoyar decididamente la pesca de consumo humano, alentando la pesca artesanal, modernizando caletas y concediéndoles en forma exclusiva las 5 millas de la Costa, sin que de ellas se extraiga anchoveta para las fábricas de harina de pescado, la mayoría de las cuales se dedica a la "pesca negra". No pretendemos desincentivar la industria harinera, pero de ninguna manera, ellas deben contaminar el ambiente y explotar irracionalmente nuestros recursos naturales. Incentivar la pesca de consumo humano abarataría los costos de los productos hidrobiológicos y los pondría más al alcance de la población y un gran sector de pescadores se beneficiaría. Ya la pesca industrial nos proporciona las divisas que necesita el erario nacional.

 

TURISMO Y ARTESANÍA

El Perú, como muy pocos países, tienen una amplia gama de atractivos turísticos: arqueológico, playero, esotérico, amazónico y de aventura. Sin embargo vienen al país la tercera parte de turistas que van  a Puerto Rico y la cuarta parte de los que van a México. Tenemos un déficit en cuanto a la oferta hotelera y el trato al turista es deficiente. Falta infraestructura vial (ejemplo Kuelap) y poner en valor nuestros atractivos. En el más breve plazo emprender las siguientes iniciativas: difundir a través de nuestras Embajadas lo que el Perú puede ofrecer, otorgar incentivos tributarios para incrementar la infraestructura hotelera, particularmente fuera de la capital. Poner en valor todos los atractivos arqueológicos, un buen ejemplo es la ciudadela de Caral. Dado que está íntimamente ligada al turismo, la artesanía se verá beneficiada.

 

III. MINERÍA

La actividad minera ha tenido un auge importante en el país, pero a la vez ha generado la mayor parte de los conflictos sociales. A pesar de su importancia económica, esta actividad tiene un pasado impresentable: hay alrededor de siete mil pasivos ambientales sin remediar. Fue irresponsable la explotación de nuestros recursos naturales. Esto no debe repetirse. Pero tampoco poner trabas a la inversión. Los estudios de impacto ambiental deben ser ágiles y sin trabas burocráticas. Si bien la consulta previa no es vinculante, las empresas deberán procurar que sus relaciones sociales con las comunidades sean fluidas y armoniosas. Dado que las autorizaciones son eminentemente técnicas, ningún candidato debe arrogarse la autoridad política para aprobarla o no. No más debe repetirse la forma irresponsable como se condujo el conflicto de Conga.

 

CONCLUSIONES

 

Gobernar deja de ser complicado cuando se tiene una idea clara de lo que se debe hacer, y ese quehacer, está contenido en un Plan de Gobierno. Hemos sucumbido al dogmatismo político como si la pobreza estuviera a la izquierda o a la derecha. Nos admiramos del crecimiento de China, pero pasamos por alto que fue el pragmatismo el que la condujo a esta etapa. Hace tiempo que dejaron de ser comunistas.

 

Decía en la primera parte de este artículo que según Descartes, es el hombre el que complica la solución de los problemas. Convengo que no es fácil enmendar lo que se ha hecho mal durante doscientos años. Solo espero que con orden y sin engaños, empecemos a reconstruir el Estado que tenemos. No será de inmediato. La inmediatez es tan nociva como la incapacidad. Si los mejores asumen el reto, será más fácil.

miércoles, 16 de abril de 2014

Al Encuentro del Bicentenario: ¿Hemos Sido Bien Gobernados?

Dentro de muy pocos años celebraremos  el Bicentenario  de nuestra independencia. Cuando estemos más cerca de él, sentiremos la necesidad de saber cuánto hemos avanzado en el logro del bien común que nos comprometimos alcanzar, guiados por los gobernantes que de diversa forma se hicieron con el poder.

Diversos son los problemas que tuvieron como reto superar. Muchos de ellos nacieron con la República, tales como la pobreza, la corrupción, la exclusión y una incipiente democracia; otros fueron apareciendo con el curso de los años, como el narcotráfico, la inseguridad y el terrorismo.

Coyuntural crecimiento económico

Probablemente, nuestro crecimiento económico, que es coyuntural, vulnerable y deficientemente sostenible, avivará nuestros entusiasmos y muchos analistas  dirán que pasamos por un buen momento. La pasión  muchas veces enceguece la razón. Lo que tendríamos que preguntarnos debería ser: ¿Cuántos de los problemas que “heredaremos” de la Colonia y los que por diversas  razones creamos posteriormente, hemos solucionado o estamos en proceso de lograrlo?

Una respuesta  objetiva, prescindiendo de la posición interesada de los políticos, nos dirá que hasta hoy hemos fracasado en el intento.  La corrupción    es cada vez mayor, tanto que el presidente de la Comisión de Ética del Parlamento Humberto Lay, dice que alrededor del 20% del presupuesto de inversión del Presupuesto General de la República, va a parar a los bolsillos de los corruptos. Tenemos cada vez mayores índices de esta lacra.

La pobreza aún sigue siendo muy alta, pese a que durante doscientos años, todos los gobernantes nos prometieron luchar contra ella, y para combatirla se han destinado miles de millones de soles. Y al no tener criterio, los gobiernos decidieron enfrentarla con asistencialismo enajenante, politiquero e ineficaz. Y olvidaron que la educación  es la mejor herramienta. Olvido  que nos ha condenado al último lugar en la evaluación PISA. Esa es nuestra realidad.

Exclusión política

Decidimos ser República sin estar preparados para vivir dentro de ella. Una larga historia de exclusión política, nos ha privado de tener ciudadanos. Solo hemos manipulado  electores. Y recién en 1950, las mujeres tuvieron derecho al voto. Es decir, más de ciento veinte años después de nuestra independencia.

Tenemos todos los instrumentos formales de la democracia, pero no tenemos Estado de derecho. Pues no todos somos iguales ante la ley (un Magistrado fue a la casa de Toledo para tratar el asunto de su hija no reconocida); la ley no se respeta (Nadine Heredia quiere ser candidata) y los mecanismos de control, son totalmente inefectivos. Aún los políticos no quieren aceptar el principio de separación de poderes (Cheks and balances). En suma, después de doscientos años, tenemos una democracia incipiente y un Estado de derecho iluso.

“Industria floreciente”

Y aquellos problemas que por nuestra causa creamos, son hoy más poderosos. El narcotráfico es una “industria” floreciente. Somos el primer país productor de droga derivada de la coca a nivel mundial. Producimos 320 toneladas al año; pero también la Policía  más ineficiente y corrupta, solo incauta el 7% de esa cantidad y el 5% de los insumos químicos que se requieren para producirla.

Asociado a este ilícito negocio, los restos que aún subsisten de Sendero Luminoso, le dan seguridad a la producción y comercialización de la droga, ante un Estado confundido  que aún no acierta a definir cuál es el problema y menos como afrontarlo.

Paralelamente, la inseguridad ciudadana está cada día en aumento, convirtiéndonos en el país más inseguro de la región, situación que está desalentando las inversiones y agregando costos  innecesarios al proceso productivo.

¿Visión pesimista del país?

No. Visión objetiva. Es claro que hemos mejorado en muchos aspectos, pero debemos incidir en los problemas de fondo. Aquellos  que atentan contra el bienestar general no los que afectan los bolsillos de los grupos de poder económico, aquellos a los que le ha ido bien en todos los gobiernos. Y la pregunta es: ¿Por qué no hemos tenido la capacidad que otros Estados han tenido, para que en menos tiempo y con menos recursos, hayan podido avanzar mucho más que nosotros?  La Respuesta es demasiado simple pero escamoteada: hemos sido mal gobernados. Pero curiosamente, los apellidos de los gobernantes han cambiado, pero los de los grupos de poder siguen siendo los mismos. ¿Acaso será que los primeros fueron “testaferros” de los segundos?

Tres responsabilidades

Para saber en qué fallaron debemos desentrañar el misterio que encierra la tarea de gobernar. Jean Bodin, el célebre intelectual francés (1530-1596) describió las tres responsabilidades que le son atribuidas a quienes ejercen esta tarea por encargo del pueblo: dirigir, administrar y controlar al Estado. Veremos que ha sucedido en el país en cuanto a esas tareas:

1 Dirigir al Estado: Esto significa que quien le da el rumbo a la Nación es el Presidente. Dicho rumbo debe estar contenido en forma clara en su Plan de Gobierno, el mismo que desprendido del proyecto nacional, debe  contener las metas que se pretende alcanzar en cinco años de gobierno en la consecución de los objetivos nacionales. Coherente con este principio, la Constitución (Artículo 118° inciso 3) le atribuye al presidente el privilegio de dirigir  la política general de gobierno.

Lamentablemente,  hasta mediados de los sesenta del siglo pasado, los presidentes no tuvieron un Plan de Gobierno metodológicamente aceptable y como tal, el rumbo  quedó librado a su inspiración, surgiendo  el complejo  fundacional. Con cada Presidente (como hasta hoy) comienza y  termina la república. A partir de los sesenta hasta hoy, los supuestos planes son un conjunto de ideas y buenos deseos. Somos unos de los pocos países  del planeta, que no tiene objetivos nacionales. Aún no sabemos sistémicamente donde ir. Por eso hemos dado marchas y contramarchas.

2 Administrar el Estado: Nos estamos refiriendo a la administración pública, a la que charles – Jean Bonnin la describe desde dos puntos de vista: el formal, que se refiere al organismo público que ha recibido la competencia y los medios para satisfacer los intereses de la población; y el material que se refiere a la actividad de este organismo considerado en sus problemas de gestión.

Es decir, la tarea de conformar el aparato del Estado y de hacerlo ágil, eficiente y meritocrático. El Dr. Alan García ha descrito a esta estructura como lenta, burocrática y obstruccionista. Y tiene razón. Lástima que se quedó en el diagnóstico.

El nuestro, nunca fue meritocrático, recién lo será a partir de la Ley Servir (y con reservas); y la tan  esperada reforma del Estado, es una tarea aún pendiente. Como tal,  ningún gobernante administró adecuadamente el Estado. Esta estructura solo les sirvió para sus fines de dar empleo a sus amigos y correligionarios. Era de esperarse entonces, que ellos no tuvieran la capacidad de solucionar los grandes problemas que mencionamos al comienzo de este artículo.

3 Control del Estado:

Este control tiene dos grandes connotaciones, uno político que se materializa a traves de la separación de poderes, en el que cada uno de ellos ejerce sobre los otros  el control para evitar el abuso. Y otro de tipo administrativo para evitar que se mal utilicen los recursos del Estado.

En el primer caso, el Congreso de la Republica tiene la responsabilidad de fiscalizar los actos del Poder Ejecutivo y en el segundo, los  mecanismos de control (Contraloría General de la República, OSCE y demás organismos reguladores) se encargan de que los gastos sean honestos, trasparentes y oportunos.

Pero resulta  que todos los gobernantes, para evitar la función fiscalizadora del Congreso, se valieron de todas las formas (incluso las vedadas) para obtener mayoría en el Congreso, con el pretexto pueril de facilitar la Gobernabilidad. Y los mecanismos de control fueron tan ineficientes que por omisión  alentaron la impunidad, al punto que la corrupción  se ha ido incrementando.

Todo fue una ilusión

Por estas tres razones: falta de rumbo, una pésima administración e inefectivos mecanismos de control, la tarea de gobernar bien (sinónimo de Gobernabilidad)  fue una ilusión, con las consecuencias que detallamos. No hemos resuelto ninguno de  los problemas con que nacimos a la vida republicana.

Lamentablemente no se avizoran mejores alternativas para el 2016. Los presuntos candidatos han banalizado la política y se han puesto al margen de la ley  de Partidos Políticos, autoproclamándose como tales, desdeñando las elecciones internas a las que dicho dispositivo, obliga. Dedocracia, mesianismo, autocracia interna ¿Y la democracia?

Lo que debe ser un alturado debate de planes de gobierno ha sido reemplazado en nuestro país por una competencia de adjetivaciones. No elegimos al mejor, sino al menos malo. Al que supo capear con más destreza los insultos.

No es de extrañar entonces que pese a doscientos años de vida republicana, nuestro avance haya sido tan lento. Y  en esta tragedia, por supuesto que los pobres han sido los más afectados.

¿Qué hacer?

No nos dejemos engañar. Si hoy la plena ciudadanía está en ciernes,  lo que se han agudizado son  nuestras percepciones para saber quién promete lo incumplible, y quien hará otra cosa de lo que promete. Creo que Ollanta Humala ha dejado una marca en el inconsciente colectivo. Ya dudamos de todos.

Decía que el evidente crecimiento económico le ha dado un nuevo rostro al país. Lo que me preocupa es la sostenibilidad del mismo. ¿Llegaremos al 2021 con las arcas llenas como las tenemos ahora? ¿Aprovecharemos los recursos que tenemos para alcanzar el desarrollo?

Profunda reflexión

Razón tuvo J.J.  Rousseau cuando dijo en su “Discurso sobre la desigualdad entre los hombres”, que el Estado es capaz de crear pobreza, pero también riqueza, dependiendo de quién lo dirija.

Creo que el momento amerita una profunda reflexión. No seamos tan crueles con el país, haciendo que esta ultima oportunidad que nos da la historia sea una oportunidad perdida, como lo fueron las bonanzas… del salitre,  el guano. La anchoveta, el caucho y el petróleo. Hemos repetido tantos errores que posiblemente, este crecimiento no se vuelva a repetir.

Invoco a la población a elegir con criterio, sin dejarse llevar por la elocuencia, las pasiones y los embustes. Como decía, este gobierno ha sensibilizado aún más nuestros sentidos  y decepciones. No creo que volvamos a cometer un nuevo error. Nos va a costar muy caro.

 

jueves, 13 de febrero de 2014

No Podemos ser País del Primer Mundo Con un Gobierno del Tercer Mundo

Se dice que hay tres clases de libros: los que hay que consultar una vez, los que merecen una lectura en la vida y los que hay que tener para siempre. En este último grupo se encuentra la obra magnifica “Porque fracasan los países” de los economistas Daron Acemoglu y James Robinson. Con sus fascinantes quince capítulos, pletóricos de ejemplos históricos y abundantes análisis de actualidad, los autores finalmente nos demuestran que no es el clima, la geografía o la altura los que hacen la diferencia entre países ricos y pobres, sino sus instituciones políticas.

Debemos fortalecerlas instituciones (F.Fukuyama) 

Ellas (según los autores) son de dos tipos: inclusivas y extractivas. Las primeras, tanto políticas como económicas, son aquellas que permiten una participación plural y de las que una mayoría se beneficia; las otras, las extractivas son aquellas en que el poder y la riqueza se encuentran en unas pocas manos y no se deja a la mayoría beneficiarse de ellas.

La importancia del libro, reconocida por prestigiosos economistas como Joseph Stiglitz y Thomas Friedman, nos incentivó a releerlo una y otra vez, y nos ayudó a entender el peligro que se cierne sobre nuestro país con el debilitamiento y degradación de las instituciones políticas. Y lo hemos venido expresando hace varios meses, por lo que nos complace que recientemente otros respetables analistas como Fernando Rospigliosi en su columna de “El Comercio” del 12 de enero, se hayan complacido con esta lectura.

Acemoglu y Robinson 

Conocedores de nuestra realidad, Acemoglu y Robinson analizan el gobierno de Fujimori  y su aliado Montesinos, para decir por extensión que los regímenes autoritarios usualmente tratan de controlar los medios de comunicación. Cualquier parecido con la actual realidad, no es pura coincidencia. Basta leer el “Plan de la Gran Transformación”, mamotreto que aún inspira añoranzas en Ollanta Humala.

En Octubre del 2010, la Cámara de Comercio  de Lima, invitó al célebre politólogo  y economista norteamericano de origen japonés Francis Fukuyama, autor de otro interesante libro  “El fin de la historia y el último hombre”. En la V Cumbre de Comercio Exterior nos dijo básicamente  tres conceptos: debemos diversificar nuestras exportaciones, desarrollar el capital humano a través de la Educación y finalmente una frase para reflexionar: “Me parece una ilusión que se quiera ser país del primer mundo con un Gobierno del Tercer Mundo”, haciendo referencia puntual   a las instituciones políticas que lo sostienen, coincidiendo con Acemoglu y Robinson en la importancia de fortalecerlas  y no debilitarlas, como irreflexivamente se viene haciendo.

Una de esas instituciones y tal vez de  las más importantes en una democracia son los partidos políticos, organizaciones a las que Maurice Duverger (“Los partidos políticos”) les confiere el rol de representatividad e intermediación,  pues expresan los intereses y objetivos de diversas fuerzas sociales, teniendo como objetivo la conquista del poder o la participación en su ejercicio. Es por ello que cada día deben ser más fuertes (en el sentido institucional) y deben preocuparse en cumplir el rol que le asigna la democracia.

Nueva Ley de Partidos Políticos

Debido a que no lo están haciendo, es que el presidente del Jurado Nacional de Elecciones Dr. Francisco Távara Córdova afirmó en noviembre del año pasado, que presentará próximamente ante el Congreso de la República una iniciativa legislativa para la aprobación de una nueva Ley de Partidos Políticos, la misma que “pretende fortalecerlos como instancias de intermediación entre los ciudadanos y el poder público”, característica que a todas luces han ido perdiendo. Situación que a decir de Acemoglu y Fukuyama, explican el fracaso de los países. Puede crecer la economia, pero no se convertirá en desarrollo con este lastre.

Y es que los “partidos políticos” en el país le han sacado impunemente la vuelta a la Ley de Partidos Políticos vigente. Távara sostiene que una nueva ley fortalecerá la democracia interna de estas organizaciones, obligaría al funcionamiento permanente de los comités partidarios y aseguraría el financiamiento de los partidos con fondos públicos.

 En el Gobierno de Toledo

Todo lo cual ya está contemplado en la Ley Nº 28094, la misma que fue promulgada el 31 de Octubre del 2003 por el presidente Toledo. En su artículo 2 (Fines y Objetivos de los partidos políticos) se señala con meridiana claridad algunos aspectos:

PRIMERO: Representar la voluntad de los ciudadanos y canalizar la opinión pública. Fin que no se cumple, pues cada día viven más alejados de la población, a la que deberían representar. Sino veamos en que terminó la “repartija” que se urdió en el congreso.

SEGUNDO: Contribuir a la educación y participación política de la población, con el objeto de forjar una cultura cívica y democrática, que permita formar ciudadanos capacitados para asumir funciones públicas. Esta es probablemente la mayor claudicación. Ningún partido tiene vocación pedagógica y la prueba que no han formado ciudadanos para asumir funciones públicas, son los impresentables que han llegado al Congreso de la República.

TERCERO: Contribuir a la Gobernabilidad del país. Dado que la lucha por el poder o participar en su ejercicio, les da la doble oportunidad de colaborar en el éxito de la gestión gubernamental, lo que han hecho  es boicotearla por intereses mezquinos. Es claro que si la “clase política” asumiera la responsabilidad de cumplir con la ley, tendríamos las “instituciones eficaces e inclusivas” que exhortan a tener Acemoglu y Robinson.

Instituciones fantasmales

Pero hay más, la ley exige el funcionamiento permanente de los comités partidarios, los que le dan vida a estas organizaciones que han devenido en instituciones fantasmales que solo existen en la voz de sus dirigentes en la capital. Prueba de ello es que las autoridades regionales y locales no pertenecen (en su gran mayoría) a ningún “partido político”. Y así será en las próximas elecciones de este año.

El título V  (Democracia Interna) establece diversas responsabilidades que en este aspecto deben observar las organizaciones que se precien de ser “partidos políticos”. Y dada la importancia de estas dentro de un régimen democrático, lo mínimo que deberíamos esperar de ellas, es que fueran fieles practicantes de la democracia interna. La elección a dedo en presencia de unos cuantos sumisos, de la Sra. Nadine Heredia  como presidenta del “Partido” Nacionalista, no es sino la representación  repetitiva del caudillismo y el poder dictatorial de sus dirigencias. ¿Qué democracia exigen para afuera, si hacia adentro reina la más retrógrada dictadura? 

En cuanto al financiamiento, son anecdóticos los aportes ilegales que recibió Alejandro Toledo y el desvió  de ellos a las cuentas de su sobrino. O los que por encima del monto permitido por ley recibió Luis Castañeda de su frustrada candidata  a vicepresidenta.

Antropofagia política 

Con todos estos breves ejemplos queremos finalizar enfáticamente que la conducta de los hombres no se modifica por decreto. Es probable que sea necesario perfeccionar la Ley Nº 28094; pero creemos que mientras no cambie la “clase política”, ninguna ley (por muy inspirada que sea) podrá dotar al país de instituciones políticas sólidas. Mientras la antropofagia política  sea el recurso más utilizado  para ganar elecciones, seremos una nación camino al fracaso.

El país está crispado, dividido, irreconciliado por iniciativa del imperito Presidente que tenemos, pero a ello han contribuido diligentemente y por intereses políticos, todas las organizaciones. Fue de espanto  la interpelación al Ministro de Defensa. Dice nuestro editorial que se están cosechando las tempestades, que sembraron con vientos los funcionarios del Gobierno.

Es hora de reflexionar. Que no sea esta una nueva oportunidad perdida, como nos pasó por los mismos motivos,  con las bonanzas del guano, el salitre, el caucho, la anchoveta y el petróleo. Leamos más a Acemoglu, Robinson y Fukuyama. Recordemos las sugerencias de James Porter, en vez de estar pensando en mesianismos y continuismos reeleccionistas. Pensemos en el país que dejaremos a nuestros hijos, tal vez el amor paternal haga el milagro de construir el futuro con grandeza y desprendimiento.

lunes, 20 de enero de 2014

¿Y si nos Unimos ante La Haya?

El infausto episodio de la guerra que Chile e Inglaterra  nos plantearon en 1879 por el guano y el salitre, encontró al país no solo en la bancarrota fiscal por la corrupción total de la clase política, sino en un enfrentamiento político estéril, en el que los intereses particulares, estuvieron por encima del interés nacional, como lo escribe Fernando Silva Santisteban: "la guerra con Chile es la experiencia más dolorosa que ha sufrido el Perú en su vida republicana. En ella se pusieron de manifiesto nuestros más grandes defectos y contradicciones nacionales. La increíble ceguera de los gobernantes, que envueltos en sus preocupaciones egoístas por mantenerse en el poder, no pudieron o no quisieron comprender la situación real del país".

 

La terminación de la primera campaña terrestre a fines de noviembre de 1879, nos produjo la pérdida del departamento de Tarapacá, nuestra principal fuente de riqueza. Y junto con esta debacle, el debilitamiento total de nuestras fuerzas.

Gesto reprobable

El 28 de Noviembre  de ese año, el presidente Prado llegó a Lima, y en gesto reprobable, decidió dirigir personalmente en Europa la adquisición de material bélico,  dejando el país a merced de las ambiciones golpistas de Piérola, quien en la madrugada  del 22 de Diciembre se apoderó de la plaza del Callao, a la que luego se adhirió Lima al día siguiente, haciéndose investir como "Jefe Supremo de la Republica"  Increíblemente, todos estos sucesos políticos, se estaban produciendo en la capital de un país que estaba en guerra, y esta la tenía casi perdida.

Piérola, en un acto de vanidad y ensoberbecido por el poder, decidió enfrentarse  no solo a los chilenos, sino también a Prado, a La Puerta, a La Cotera, a los civilistas y a todos los que condenaban las luchas internas, en momentos en que ardía la guerra exterior, como describe descarnadamente Jorge Basadre ("Historia de la República del Perú", tomo V, pág. 2403).

"Aquel que olvida su historia, está condenado a repetirla", dice una vieja sentencia. Nosotros, por no haber aprendido las lecciones que ella nos ha dado, hemos repetido circunstancias infaustas. Creemos que ha llegado el momento, en el que con madurez y tino, superemos esta nefasta actitud.

Los peruanos no dudamos

Inexorablemente, el 27 de Enero del 2014, se conocerá el fallo de la Corte Internacional de Justicia  de La Haya, por la demanda que ante este organismo de la ONU hemos presentado,  reclamando que Chile nos devuelva una gran extensión marítima que ilegal y antihistóricamente posee.

Los peruanos no dudamos de la justeza de nuestra posición. Y confiamos en que dicho fallo nos sea favorable. Lo que no es seguro, es que Chile acepte cumplir en su totalidad el fallo emitido por esa Corte. A pesar de declaraciones poco precisas de que si lo hará, discursos militares altisonantes  las han puesto en duda. Más, si Colombia se ha negado a hacer  lo mismo en su diferendo con Nicaragua, sin que ningún Organismo Internacional (incluido la ONU) se haya pronunciado con la energía que debiera.

Y que se sepa, este país no ha sido declarado "paria internacional" como lo sostienen nuestros diplomáticos que le sucede, a quien no acate las sentencias de La Haya. Su economía sigue en franco crecimiento, sus exportaciones no han sufrido menoscabo y el apoyo de los EEUU,  se mantiene incólume. ¿Hasta cuándo?

¿Quiénes son los nuestros?

Decía Talleyrand, destacado sacerdote, político y diplomático francés, que las guerras necesitan aliados, tanto como el cumplimiento de los tratados que les ponen fin. Lo de La Haya no es una guerra (expresión violenta del conflicto) pero sí la compulsa de dos voluntades que se disputan un espacio de interés. Una dialéctica que requiere el apoyo de amigos poderosos. Colombia lo tiene en los EEUU. ¿Quiénes son los nuestros?

Pero además, un diferendo de trascendental importancia, como el que hemos planteado, requiere que el país se encuentre cohesionado. En el que todos los peruanos hayamos depuesto nuestros intereses personales y estén primando los sagrados intereses de la Nación.

Lastimosamente, nos encontramos en una situación parecida, a la que antecedió la infausta guerra de 1879. Todas las fuerzas políticas se encuentran enfrentadas entre sí. El afán de perpetuarse en el poder, ha inspirado el enfrentamiento del gobierno con todos sus supuestos "enemigos", y para hacerlo con eficacia, se especula que habría acudido a los consejos del mas siniestro personaje: Montesinos, el mismo que apoyó, conspiró y alentó las ansias de poder de otro gobernante: Alberto Fujimori, quien incluso modificó la Constitución cediendo a sus afanes reeleccionistas.

Sumiendo al país en una  grave crisis de credibilidad, han sucumbido las instituciones que la sostienen (los tres poderes del Estado) en su más baja y preocupante aceptación. A lo que debemos añadir, el enfrentamiento fratricida entre ellos. Debilitándolo todo.

Irresponsable desatención 

Mientras tanto, como en la guerra de 1879, el frente externo no nos merece la más mínima atención. Desoyendo los consejos  del Gran Mariscal Castilla, nuestras Fuerzas Armadas se encuentran en inferiores condiciones que las de los vecinos. Una irresponsable desatención  a las demandas de su equipamiento, nos han colocado en una situación  inefectiva respecto a la disuasión. Los gobiernos que se sucedieron desde el 2000, las "castigaron" por su apoyo a Fujimori, desoyendo sus demandas para poder cumplir su rol constitucional.  

Así nos encontrará el fallo de La Haya. Casi en las mismas condiciones de 1879. Es por eso que, superando la confusión, el caos y el encono deseo hacer un llamado a la serenidad y la reflexión, el mismo que en ningún caso quiere decir que dejemos de investigar lo que haya que investigar y sancionar a quien deba ser sancionado.

Lo que sugiero es hacer un alto en nuestros enconos. Que la firmeza con que empuñemos el bisturí para extirpar la corrupción, sea para superar el mal, no para  ensañarse con la víctima. Luchas de este tipo en otras naciones, no han provocado fisuras, como está sucediendo en el nuestro. 

Invocación

Para que esto se materialice, invoco al ciudadano presidente Ollanta Humala, a distanciarse totalmente de los afanes reeleccionistas de él y su entorno. Estoy seguro que esta sabia decisión, lo hará encontrar los caminos para un fructífero dialogo nacional.

Le hará comprender que la oposición política es necesaria e imprescindible en una democracia y no son el "enemigo" al que hay debilitar o anular, pensando en la próxima contienda electoral, a la que no tiene ningún derecho en participar.

En suma, necesitamos un Estadista, el mismo que como decía Winston Churchill piense en el futuro del país y no en las próximas elecciones.

El fallo de La Haya no debe sorprendernos en estas condiciones. Que las lecciones del pasado, sirvan para no repetir los errores. Ese es nuestro sincero deseo. No olvidemos nuestro lema: "Firme y Feliz, por la Unión"